lunes, 28 de septiembre de 2015

Los obreros



Cansados de estar cansados los obreros pararon

metieron en su lonchera el hígado del patrón

empacaron sus herramientas manchadas de semen

se quitaron la ropa de trabajo engrasada de fracaso.

Cansados de tener que regresar a casa

, los obreros abandonaron cariños

abonaron caminos

ensillaron las bestias

y

                        , como bestias

, volvieron al trabajo.



Paco Gómez Nadal. Terca resistencia. Amargord, 2014.

Imagen: Steinlen. Huelguista, 1888.

sábado, 26 de septiembre de 2015

Más tiernas las ortigas


Sobreviví
a pesar de tantos tiempos 

en la boca del ebro tras las vías
tras el aspa el estigma de caín de frontera
que timbraba de orín a los ahogados
trepándome a los chopos
a la luz de sus hojas como altares
sin ay tan caedizas
como un pájaro
de fieltro contra el aire 

sobreviví
a pesar de tantas sombras 

con piedras sobre el agua
que saltando tachaban y saltando
equiláteros círculos
sin reglas
ni compases al cuello como sapos
los cirros boca arriba boca abajo
los fardos las campanas
con su incierta amenaza de infuturo
su diapasón vibrando tras el viento
que todo lo limpiaba 

sobreviví
a pesar de tantos yugos 

perfecto el mediodía
por la tarde sin horas
olvidando los pozos y el apóstol
rompimientos de gloria
izares de bandera entre loínas
los conjuntos vacíos
prefijos y sufijos de violencia
más tiernas las ortigas los tábanos la culpa
una estela de plata
y si te he visto 

sobreviví
a pesar de tantas metas 

sudando cuesta arriba los regresos
los vencejos en guardia
las mentiras reptando telarañas
incendios espejismos
toda la luz del mundo entre las manos
ya sin niebla y opacas
la música a la espalda y en la frente
el aspa del estigma
y la frontera

y otro ahogado sin timbre

que no regresaría


Conrado Santamaría. De vivos es nuestro juego. Ruleta Rusa Ediciones, 2015.

Imagen: Fuente Iturrimurri. Haro, La Rioja.

jueves, 24 de septiembre de 2015

En la playa nudista del inconsciente


Un hombre está tendido en la playa nudista del inconsciente

a esa hora de la noche en que salen dos soles


La parte mujer del hombre corre graciosamente hacia el agua

La parte hombre camina en dirección a la orilla


En la playa nudista del inconsciente

las dos partes se bañan tomadas de la mano


El sol negro se alza en el horizonte

El sol blanco se pone al rojo vivo


La mujer y el hombre hacen el amor hasta el vértigo

Sus cuerpos luchan en la arena fosforescente


Y el firmamento se llena de aerolitos

que se desplazan a la velocidad de la luz



Óscar Hahn. Versos robados. Visor, 1995.

Imagen: Dora Maar. Monstruo en la playa, 1935.

martes, 22 de septiembre de 2015

Una canción para Fernando Ventura, último apóstol de la Idea



La vida del agente secreto es demasiado estresante para mí. No quiero volver a saber nada de uniformes extraños, hoteles de lujo, langostas, extraterrestres, agentes de la CIA muertos, nazis, pirámides en valles perdidos, porotos… Me vuelvo a España, a trabajar en los albañiles.
            Tendrán que volver a empezar a leer el libro. Ni dios, ni amo.

Fragmento de la novela de Fernando Ventura, Vida accidental de un anarquista, Ediciones del Grillo Libertario. Cornellà de Llobregat, 2009.


El hombre que insiste en ser libre

es un oso gigante higienista de la mente

que baila frente a los funcionarios

los doctores

la policía y la familia

y con las normas de la estulticia

puede tejerse una corona de soberano

hablo de alguien que le pone chile al rancho de los asambleístas

y escucha en sus tripas a todos los magos

que nos monitorizan desde sus naves sonajeros

por eso tose orden o tose caos

con melancolía de futuro

hasta que el gargajo de la Idea vea la luz

derritiendo los conceptos que nos separan

como rayo que rompe el círculo


Daniel Macías. Neoguerrilla. Germanía, 2012.

Imagen: Carol Reed. El tercer hombre, 1949.

lunes, 21 de septiembre de 2015

El yo tardío



XVII

(EL YO TARDÍO)


                                   das späte Ich
                                   Gottfried Benn


Era un rey.

                        Lo coronaron

con un cetro de caña humedecido

en la sangre irreal del gran tintero.


Escombros. Bacanales. Profecías.

Barcarolas. Cerdadas.

(Schutt. Bacchanalien. Propheturen.

Barkarolen. Schweinerein.)


Alrededor se desplomó la historia

putrefacta, meliflua.

                                   El yo tardío

(das späte Ich).

                                   Lo coronaron.

Coronado y solemne.

                                               Escombros, bacanales,

Profecías.

                        Oh alma

(oh Seele).


José Ángel Valente. Treinta y siete fragmentos, 1971. En Punto cero. Poesía 1953-1979. Seix Barral, 1980.

Imagen: Biblioteca de Holland House, Londres, 1940.