Teníamos la esperanza
Jamás nos rendíamos y volvíamos
a las calles. Los hicimos temblar
Teníamos la esperanza
y la fe de que esta vez sí…
que esta vez lo lograríamos
La lucha era el pan cotidiano
Teníamos la belleza y la luz con nosotros
y la pertinaz solidaridad de los hermanos
Pero Homero lo advirtió: las sirenas cantan
Leyes, votos, dinero y sonrisas falsas
nos derrotaron y bajamos los puños
Compramos coches, casas y televisores de plasma
Abandonamos la idea de clase
y descartamos la palabra dignidad
No habíamos leído a Homero
Fernando Barbero Carrasco. En Poesía y Paraíso. Voces del Extremo 2025. VV. AA. ACSAL Ediciones, 2025.
Imagen: Lily Furedi. The Subway, 1934.

–¿Te acuerdas cuando estábamos vivos?
ResponderEliminar–Ah... sí, claro que me acue....
–¿Estás ahí?...
–Perdona, sí, es que se agotó la batería.
Salud!
Y otros muchos hay que ni siquiera tienen ya la memoria. Salud!
ResponderEliminarNo lo leímos y deberíamos.
ResponderEliminarY hoy por hoy el acto de leer se está convirtiendo en una actividad en vías de extinción. Salud, Sor!
Eliminar