martes, 24 de septiembre de 2013

III Encuentro de escritores por Ciudad Juárez - Burgos

 

PARTICIPANTES

Carmen Almaraz, Fernando Arranz, Jesús Arribas,  Ángel Barredo,  Javier Castrillo, Laura Domínguez, Amalia García,  Javier Gil, Silvia Ibeas,  José Carlos Iglesias Dorado, Piedad Manjón,  Pilar Martínez, Eduardo Nabal, Luis Rica, Enrique Sadornil, Matilde S. Galerón, Conrado Santamaría, María José Tajadura, Sara Tapia.

LUGAR: Salón de Actos de CGT
C/. Calera 20, Burgos
HORA: 20 horas



MANIFIESTO POR CIUDAD JUÁREZ

28 DE SEPTIEMBRE 2013

El 6 de enero de 2011 asesinaron en Ciudad Juárez, a nuestra compañera, poeta y activista Susana Chávez. En su nombre y en el de todas las víctimas que se ha cobrado el crimen organizado, más de seis mil en Ciudad Juárez, y más de setenta mil en todo México, en apenas seis años, alzamos nuestras voces contra la violencia y contra el miedo, contra los asesinos y la impunidad, contra quienes pretenden doblegar nuestra fe en la vida y nuestros sueños de paz y libertad.

A su memoria y en defensa de la dignidad de nuestro pueblo, celebramos el 28 de septiembre el tercer encuentro “Escritores por Ciudad Juárez”, un acto que va más allá de la literatura y la creación artística, un encuentro que pretende mover conciencias y despertar la solidaridad de todos los pueblos y ciudadanos del mundo, que se quieran unir a esta manifestación contra el feminicidio, la violencia y la impunidad.

Desde la primera edición del encuentro, en septiembre de 2011, luchamos con la únicas armas que conocemos, las palabras, para denunciar los crímenes y el silencio cómplice de quienes los amparan, lo hacemos para recuperar los espacios públicos y la convivencia, para dar al mundo otro mensaje y otra imagen de Ciudad Juárez, que nada tiene que ver con los asesinatos de mujeres, ni con el narcotráfico. Queremos proclamar desde el dolor de esta hermosa tierra, en el corazón del desierto, nuestra fe en la fuerza de las palabras, nuestra capacidad para soñar y luchar por una sociedad libre y más justa, para decir al mundo que en medio de esta absurda e inútil guerra, los hombres y mujeres de Juárez, los niños, los jóvenes y ancianos, no se rinden ni se resignan al estigma del crimen.

Ciudad Juárez es hoy un icono universal en donde se reflejan cientos de ciudades y pueblos de todo el planeta, lugares donde sufren como nosotros el azote de la violencia, el crimen, la impunidad y la injusticia. Es así que cobra un significado mucho mayor este acto reivindicativo, uniendo a pueblos y personas de los cuatro continentes en un mismo clamor. Queremos ciudades donde trabajar, estudiar o divertirse no sea una actividad de alto riesgo, donde nadie tenga que migrar por miedo, donde se puedan construir proyectos y realidades que nos devuelvan el futuro que la violencia pretende secuestrar.

Desde los más remotos países y lugares del mundo, se nos han unido cientos de poetas y escritores, personas solidarias, anónimas y con nombre propio, con inquietudes y esperanzas, jóvenes y mayores, de todas las lenguas, razas y credos, para celebrar la vida y la memoria de quienes la perdieron y nunca olvidaremos. Hoy nuestras palabras cruzan todas las fronteras, resuenan por encima de cualquier balacera, y se escuchan donde no llegan los tiros ni alcanza el miedo, porque los sueños que llevan nuestros versos, esos no tienen miedo.

Escritores por Ciudad Juárez          
 

 

domingo, 15 de septiembre de 2013

Miren


Miren cómo sonríen
los presidentes
cuando le hacen promesas
al inocente.

Miren cómo le ofrecen
al Sindicato
este mundo y el otro
los candidatos.

Miren cómo redoblan
los juramentos,
pero después del voto,
doble tormento.

Miren el hervidero
de vigilante
"para rociar de flores
al estudiante".

Miren cómo relumbran
carabineros
"para ofrecerle premios
a los obreros".

Miren cómo se viste
cabo y sargento
para teñir de rojo
los pavimentos.

Miren cómo profanan
las sacristías
con pieles y sombreros
de hipocresía.

Miren cómo blanquean
mes de María
y al pobre negreguean
la luz del día.

Miren cómo le muestran
una escopeta
para quitarle al pueblo
su marraqueta.

Miren cómo se empolvan
los funcionarios
para contar las hojas
del calendario.

Miren cómo sonríen,
angelicales,
miren cómo se olvidan
que son mortales.

Violeta Parra. Violeta del pueblo. Visor, 1976
Imagen: EFE. Protestas estudiantiles en Chile.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Banquete de tiranos

Hay una raza vil de hombres tenaces
De sí propios inflados, y hechos todos,
Todos, del pelo al pie, de garra y diente;
Y hay otros, como flor, que al viento exhalan
En el amor del hombre su perfume.
Como en el bosque hay tórtolas y fieras
Y plantas insectívoras y pura
Sensitiva y clavel en los jardines.
De alma de hombres los unos se alimentan:
Los otros su alma dan a que se nutran
Y perfumen su diente los glotones,
Tal como el hierro frío en las entrañas
De la virgen que mata se calienta.

A un banquete se sientan los tiranos,
Donde se sirven hombres: y esos viles
Que a los tiranos aman, diligentes
Cerebro y corazón de hombres devoran:
Pero cuando la mano ensangrentada
Hunden en el manjar, del mártir muerto
Surge una luz que los aterra, flores
Grandes como una cruz súbito surgen
Y huyen, rojo el hocico, y pavoridos
A sus negras entrañas los tiranos.

Los que se aman a sí: los que la augusta
Razón a su avaricia y gula ponen:
Los que no ostentan en la frente honrada
Ese cinto de luz que el yugo funde
Como el inmenso sol en ascuas quiebra
Los astros que a su seno se abalanzan:
Los que no llevan del decoro humano
Ornado el sano pecho: los menores
Y segundones de la vida, sólo
A su goce ruin y medro atentos
Y no al concierto universal.

Danzas, comidas, músicas, harenes,
Jamás la aprobación de un hombre honrado.
Y si acaso sin sangre hacerse puede,
Hágase... clávalos, clávalos
En el horcón más alto del camino
Por la mitad de la villana frente.
A la grandiosa humanidad traidores,
Como implacable obrero
Que un féretro de bronce clavetea,
Los que contigo
Se parten la nación a dentelladas.

José Martí. Versos libres. En Ismaelillo, Versos libres, Versos sencillos. Cátedra, 1987.
Imagen: Alexéi Savrásov. Los grajos han vuelto, 1871

jueves, 12 de septiembre de 2013

Miseria de la filosofía de la miseria


odiados y asesinos mandatarios
del uno y grande imperio de este mundo 

no traten nuevamente de embaucarnos con
de dónde venimos adónde vamos —ya basta pues 

son otras las cuestiones pero —claro 

cuestiones insidiosas
que a todo bicho humano
que se precie de tal por lo de bicho y
también por lo de humano
le pueden pero rápido los nervios
dejarle destrozados que se dice
si es que algo más de bicho
que de humano cabrón le late dentro y son las únicas 

las únicas cuestiones posibles contra el miedo
que a todas nos habita y va minando 

amadas y cadáveres del mundo 

en qué quedamos qué vamos a hacer 

Luis Melgarejo. Los poemas del bloqueo. Cuadernos del vigía, 2008.
Imagen: Taller popular. Sois jeune et tais toi. París, 1968.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Monstruos S.A.


soy de los que leen cuentos
a sus hijos para dormir: 

desde caperucita hasta el abc
o el kamasutra
por poner un ejemplo
cualquier cosa es buena para
endurecer vuestras pequeñas
mentes les digo 

el mein kampf alí babá y los cuarenta
ladrones la torá la biblia o el corán 

incluso han llegado al punto
de hacer peticiones no hay noche
que no pidan por sus dulces y sabrosas
boquitas: el capital! grita el más pequeño
donde esté Heidegger que se quiten las barbas
de marx! replica el mayor 

qué preciosidad mis hijitos
tan listos y sabios a su corta edad 

durmiéndose bajo las palabras
de primo o la verborrea de Voltaire
qué ronquiditos qué rebufos
de premio nobel
las de estas dos criaturitas del
señor 

alterando el sueño de los monstruos
escribiendo su próximo cuento. 

David Bobis. En Campamento dignidad. Poemas para la conciencia. Baladre y Zambra, 2013.
Imagen: Zdislav Beksinski. Sin título, 1978.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Olimpiadas para Madrid


Hace meses que en la casa no llega para comer,
les han cortado la luz
y está al caer el agua.
Todo es silencio y miedo.
De pronto, la madre propone
comprarse un flamante abrigo de visón
y salir a la calle con él
para que todos vean que la cosa va bien
y, a lo mejor, hasta le sale un “cliente”.
Y además pide a los hijos que aplaudan
tan semejante idea. 

Begoña Abad. Palabras de amor para esta guerra. Baile del Sol, 2013.
Imagen: Aleksander Deyneka. Buzos, 1938.

viernes, 6 de septiembre de 2013

A quien vacila


Dices: “Nuestra causa no avanza hacia buen fin”.
La oscuridad aumenta. Las fuerzas disminuyen.
Ahora, después de tantos años de tarea
estamos peor que cuando comenzamos. 

En cambio el enemigo está más fuerte que antes.
Su poderío parece haber crecido. Por su aspecto parece invencible.
Nosotros en cambio hemos cometido mil errores, ya no se puede negar.
Cada vez somos menos.
Las consignas son confusas. Muchas palabras
que eran nuestras han sido deformadas por el enemigo
hasta tornarlas irreconocibles. 

“De lo que ahora decimos ¿qué está mal?
¿Una parte o todo?
¿Con quién podemos seguir contando?
¿Somos rezagos, expulsados de las corrientes vivas?
¿Quedaremos atrás, sin entender a nadie ya, sin nadie que nos entienda?
¿Dependemos de la suerte?” 

Todo eso preguntas. ¡Pero no esperes
más respuesta que la tuya! 

Bertolt Brecht. 80 poemas y canciones. Adriana Hidalgo editora, 2011
Traducción: Jorge Hacker

martes, 3 de septiembre de 2013

La siega ajena


Y vinieron los zánganos con sus ojos virtuales
donde la luz se astilla
y se deprava,
con sus alas bruñidas de verdad y ponzoña,
su zumbido sintético,
su aguijón
espurio a mataperros.
Y llegaron los zánganos y el cielo
malograba por siempre la inocencia,
y no hubo ya distancias, no hubo asilos,
y la flor del desierto,
y el agua de los valles,
y el cachorro del monte,
y las hijas e hijos de los seres humanos,
se sueñan noche y día en sangre e infrarrojos. 

yo el verdugo
a la hora precisa en que madura
el polen y comienza la batida
yo el sicario a resguardo
aquí en mi alvéolo
frente a los monitores
donde el matiz no existe ni existe el titubeo
mis ojos palpo que se van pudriendo 

Y apenas un zumbido, un destello en el aire
y, de repente,
quienes ya son espectros,
quienes ya fosforecen en rojos, amarillos,
en los tonos violáceos que las almas
adquieren cuando son
solo entrañas detrás de una vitrina,
los perros, las acacias, los aljibes, las piedras,
y las hijas e hijos de los seres humanos,
levantan a hurtadillas la mirada,
porque se saben néctar al alcance
y la muerte ya liba,
torpemente volando, los jugos de la tierra,
el polen del destino.
Sueñan en infrarrojos las orquídeas nocturnas,
en irreales ondas de un latido,
en bucles palpitantes de aureolas que crepitan. 

yo el verdugo
en el sótano hermético
y a la hora precisa en que madura el polen
y mis manos empuñan la palanca
no estoy solo
en las otras celdillas limpiamente
maquinal el enjambre
pasea compra se enamora eleva
sus plegarias conduce su automóvil
recoge la basura no estoy solo
frente a los monitores
donde rastrean mis ojos y se pudren
a cada gota de sangre que destilan 

Como fuego de azufre que un dios bituminoso
arrojara de golpe cuando el trigo germina,
sumario y arbitrario
el aguijón bastardo surca el cielo.
Negras nubes entonces florecen sin alarmas.
Todo es un objetivo:
las piedras, las acacias, los aljibes, los perros,
y los hijos e hijas de los seres humanos,
declarados hostiles se hacen humo,
se retuercen en sombras desteñidas,
y cualquiera,
más allá o más acá de las pantallas,
cualquiera que respire,
que sueñe en blanco y negro
o sueñe en infrarrojos,
yace muerto en la charca moral que nos ahoga,
desgajado el cordón de sus raíces. 

como vosotros
yo el verdugo en mi alvéolo
yo el sicario
frente a los monitores donde el matiz no existe
palpo mis ojos que se van pudriendo
y aguardo la venganza
no estoy solo
cuando madura el polen y seguimos
como orquídeas nocturnas soñando en infrarrojos
y adorando postrados la añagaza
frente a los monitores
no estoy solo
no estoy solo

no estoy solo
Conrado Santamaría