domingo, 19 de marzo de 2017

ESPAÑA EN LA PENUMBRA



A través del cristal, borroso por el vaho

que mi aliento y el frío configuran,

contemplo la ciudad húmeda y sucia.


Allí, se calla el viento,

los hombres se arrodillan cuando llega la noche

y los pájaros, mudos,

en el frío inclemente se mueren de tristeza.


Es la ciudad del miedo y la miseria,

de paredes desnudas incluso de grafitis,

de magia aniquilada

y viejos charlatanes

que pronuncian discursos desgreñados.


Es la ciudad perdida de los mapas ociosos.

La ciudad que ha entregado sus rincones,

antes llenos de luz y amanecida,

a los perros locuaces que atontan a los gatos.


Tampoco se oye un ruido.

Mismamente parece que el Ángel Vengador

vagara entre mil coches parados sin remedio.


El hambre y la injusticia

han colmado sus plazas

de corbatas sin dueño y carteras vacías.





Carlos Guerrero. Los espacios vacíos, 2013. En Contra. Poesía ante la represión. Coordinadora Anti Represión de la Región de Murcia, 2016.

Imagen: Pedro Luis Raota

viernes, 17 de marzo de 2017

Ideología



Una frase no puede transformar este mundo.


…El mundo sí debiera transformar nuestras frases.





Miguel Velayos. Política sesions. Vitruvio, 2013.

jueves, 16 de marzo de 2017

CREÍA



CREÍA

en todo lo dispuesto

mantenía

la aprobación del jefe

la conciencia brillante

el pantalón planchado

conocía el alto fin

de su deber cumplido

al día

le preguntaron

por el color del alba

el sabor de la lucha

vaciló finalmente

salió sonó un portazo

(no hubo milagro:

el viento

resultó ser el solo

convicto autor del atentado)





Aníbal Núñez. 29 poemas, 1967. En Once poetas del siglo XX en Castilla y León. Edilesa, 1999.

Imagen: René Burri. Saô Paulo, 1960.

martes, 14 de marzo de 2017

VED AL CAMALEÓN



Vedlo sobre la alfombra

con sus ojos beodos de batracio,

sucio, petrificado por el miedo,

farfullando su lengua irremediable

ante la sombra dura de la suela.


El odio que creó,

que tan certeramente propagara,

se convirtió en gigante,

y allí está frente a él,

dispuesto a exterminarlo.


Con qué placer lo aplasta y lo espanzurra

hasta que sólo queda

la purulenta bilis,

una costra, una mancha vagamente

difusa por los años.


Para torva desgracia

de aquellos que pudieron restañar

la repulsión de hablarle,

su imagen humillada

continuará invadiendo,

con su verde y podrida pestilencia

nuestra infausta memoria.




Justo Jorge Padrón. Resplandor del odio. Espasa Calpe, 1993.

Imagen: Henri Cartier-Bresson. Stock Exchange, London, 1955.

domingo, 12 de marzo de 2017

El miedo global



Los que trabajan tienen miedo de perder el trabajo.

Los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo.

Quien no tiene miedo al hambre, tiene miedo a la comida.

Los automovilistas tienen miedo de caminar y los peatones tienen miedo de ser atropellados.

La democracia tiene miedo de recordar y el lenguaje tiene miedo de decir.

Los civiles tienen miedo a los militares, los militares tienen miedo a la falta de armas, las armas tienen miedo a la falta de guerras.

Es el tiempo del miedo.

Miedo de la mujer a la violencia del hombre y miedo del hombre a la mujer sin miedo.

Miedo a los ladrones, miedo a la policía.

Miedo a la puerta sin cerradura, al tiempo sin relojes, al niño sin televisión, miedo a la noche sin pastillas para dormir y miedo al día sin pastillas para despertar.

Miedo a la multitud, miedo a la soledad, miedo a lo que fue y a lo que puede ser, miedo de morir, miedo de vivir.





Eduardo Galeano. Patas Arriba: la escuela del mundo al revés. Siglo XXI, 2008.