miércoles, 31 de diciembre de 2025

LA NOCHEVIEJA DE LA VIEJA


 

Ya están las doce a caballo.

Los ruidos están rasgando

el sueño de la viejita.

 

Viene el fantasma del asma,

tose, renquea, se agita…

Se levanta, mira al patio

la televisión lo grita,

dan las doce campanadas

la locura se recita.

La Nochevieja la vieja,

abre un álbum, se detiene

en cierta fotografía.

 

(Los vecinos como cubas.)

Y lloró las doce lágrimas

sin comer las doce uvas.

Nochevieja

de la vieja.

 

 

Gloria Fuertes. Mujer de verso en pecho. Prólogo: Francisco Nieva. Cátedra, 1995.

Imagen: Valentin Gubarev

martes, 30 de diciembre de 2025

PREGUNTAS DE UN POETA COMPROMETIDO


 

¿Cuánto tiempo será necesario

para no

enojaros

de lo que digo?

 

¿Y estaré aquí todavía

para decirlo?

¿Y servirá de algo

el que lo diga?

 

¿No resultará demasiado ininteligible

o demasiado evidente?

¿Y no exclamaré desgañitándome:

«Ya lo dije yo»?

 

 

Erich Fried. Cien poemas apátridas. Traducción de Michael Faber-Kaiser y Francisco J. Elvira-Hernández. Luces de gálibo, 2020.

Imagen: Robert y Shana ParkeHarrison

lunes, 29 de diciembre de 2025

PERDÍ MUCHOS HOMBRES


 

Usted no pierde hombres general

las familias los pierden:

los padres las mujeres los hijos

Lo que usted pierde son piezas

en un tablero de ajedrez

Pero no se preocupe

pronto le llegarán más torres vivas

más peones de reemplazo

Preocúpese mejor de esa pieza

que está en campo contrario

y ya sabe su próxima jugada

 

 

Óscar Hahn. En un abrir y cerrar de ojos, 2006. En Archivo expiatorio. Poesías completas (1961-2009). Prólogo: Luis García Montero. Visor, 2009.

Imagen: Euronews. Anuncio de reclutamiento en Kiev, 2024.

domingo, 28 de diciembre de 2025

BALADA DEL NIÑO SOLDADO / BALADA DO MENINO SOLDADO


 

1

Llegaron por la noche,

machete en mano.

 

Degollaron a todos

y nos llevaron.

 

Ahora vamos de noche,

los pobres huérfanos.

 

La mirada vacía,

todos hermanos.

 

Llegaremos al alba,

machete en mano.

 

2

Vela el humo tus ojos,

tus ojos hambrientos

de vientos hermosos.

 

Nada dice el muerto.

 

Vela el humo la tarde,

la tarde asustada

de la roja sangre.

 

Tú no dices nada.

 

 

BALADA DO MENINO SOLDADO

 

1

Chegaram durante a noite,

de catana na mão.

 

Degolaram todos

e levaram-nos.

 

Agora vamos pela noite,

os pobres órfãos.

 

O olhar vazio,

todos irmãos.

 

Chegaremos pela alva,

de catana na mão.

 

2

Oculta o fumo teus olhos,

os teus olhos famintos

de ventos formosos.

 

Nada diz o morto.

 

Cobre o fumo a tarde,

a tarde assustada

do vermelho sangue.

 

Tu não dizes nada.

 

 

Conrado Santamaría Bastida. Cancionero de escombros con hoguera, 2014.  En Y no cejar / E nâo recuar. Antología (2011-2021). Traducción: Carlos d`Abreu. Caraba Ibérica, 2022.

Imagen: Autoría no encontrada.

sábado, 27 de diciembre de 2025

De reyes y plebeyos


 

Gente guapa tal vez; desde luego muy alta

o altiva de estatura escandinava,

así la monarquía por la tele.

Sonriente desde el trono y los diamantes,

exhibe guardarropa de adán seda

delante de los nadie, el populacho

venido a clase media: pueblo sin alpargata

que se toma las cañas por su barrio;

piso modesto de hipoteca altísima,

gresite mate que se sueña mármol

o interiorismo chic de un arte povera.

 

A veces gente guapa como encaje

de chantilly o merengue que va orlando

y tapando el remache de la vida hemofílica,

la ventana rasgada de ir muriéndose a veces

igual que humanos bichos sin pamela,

armados en la paz de carruajes y guerras,

aplastados por tanques de libertad y cripta,

muriéndose al relente como cualquier mendigo,

como colilla o cáscara, como botella o lata,

flecha de sol festivo, crucifijo de altar

y lentejuela suelta de un vestido de boda.

 

 

Isabel Pérez Montalbán. Animal ma non troppo. Crecida, 2008.

Imagen: Jan Matejko. Stańczyk, 1862.