domingo, 4 de enero de 2026

SON VENEZOLANO


 

Con mi tres  o con su cuatro,

cante, Juan Bimba,

yo lo acompaño.

 

—Canto en Cuba y Venezuela,

y una canción se me sale:

¡qué petróleo tan amargo,

caramba,

ay, qué amargo este petróleo,

caramba,

que a azúcar cubano sabe!

 

¡Cante, Juan Bimba,

yo lo acompaño!

 

—La misma mano extranjera

que está sobre mi bandera,

la estoy mirando en La Habana:

¡pobre bandera cubana,

cubana o venezolana,

con esa mano extranjera,

inglesa o americana

mandándonos desde fuera!

 

¡Cante, Juan Bimba,

yo lo acompaño!

 

—Zamora, véngase acá,

tráigase sus huesos juntos,

y dejando a los difuntos

camine y despierte ya.

Aquí este bojote está

muy parecido al sesenta:

el que puede, se calienta,

el que no, se pone a enfriar,

y a la hora de contar

todos enredan la cuenta.

 

¡Cante, Juan Bimba,

yo lo acompaño!

 

—Ando a pie, bebo parado,

me buscan cuando hago falta,

y mi cobija es tan alta

que duermo sobre ella echado.

Éste es mi canto cerrado,

que en vez de cantar recito;

ahora lo digo pasito,

porque es cosa suya y mía,

pero así que llegue el día,

en vez de cantar, ¡lo grito!

 

¡Grite, Juan Bimba,

yo lo acompaño!

 

 

Nicolás Guillén. El son entero / Canto para soldados y sones para turistas. Losada, 2005.

Imagen: Monero Rapé

No hay comentarios:

Publicar un comentario