martes, 25 de agosto de 2026

Nana para Vera


 

Viene la luna rielando

sobre un tambor de herraduras,

y su corazón de pájaro

se posa sobre tu cuna.

 

Tu madre te está arrullando;

mientras achucha tu cara,

un manantial de pureza

por tus labios se derrama.

 

Vera, murmullo de viento,

párpado de la alegría,

fresca luz de manantiales

galope de crines tibias.

 

Duérmete, Vera, mi niña,

duerme semilla de amor;

que el sueño mece tu nombre

mientras grana esta canción.

 

Hay un lucero dormido

que despierta en tu mirada;

hay una luna lunera

que Lorca deja en tu cara.

 

La noche llega trotando

sobre un beso de ternura,

para regalarte, Vera,

nanas de savia y espuma.

 

Duérmete, Vera, mi niña,

duerme semilla de amor;

que el sueño mece tu nombre

mientras grana esta canción.

 

 

Eladio Méndez. En Voces del Extremo: Poesía y Memoria. Burgos – Gamonal. VV. AA. Coordinación: Amalia García Fuertes y Conrado Santamaría Bastida. Ediciones Cimarrón, 2026.

Imagen: Sliman Mansour. Maternidad, 1986.

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