lunes, 22 de octubre de 2012

Canción para dormir a un niño pobre


Ángeles con espadas
custodian el aire.
Un toro de sombra
mugiendo en los árboles.

-Madre, tengo miedo
       del aire.

Mira las estrellas.
Aún no son de nadie;
ni son del Obispo
ni son del Alcalde.

-Madre, quiero una
      que hable.

Patitas de cabra
siguen vacilantes
al osito blanco
de la luna errante.

-Madre, quiero un oso
       que baile.

Pandero de harina:
luna en el estanque.
Las cinco cabrillas
sin cesar, tocándole.

-Madre, se me hielan
      las carnes.

Floridas de escarcha
ya son como panes.
La aurora las dora
y acorteza el aire.

-Madre, no te oigo.
      ¡Tengo hambre!

¡Uuuuuuuh…! Duerme, mi niño,
que viene el aire
y se lleva a los niños
que tienen hambre.
 

Victoriano Crémer. Nuevos cantos de vida y esperanza. 1952
Imagen: Picasso. Mujer y niño cerca del mar

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