viernes, 5 de junio de 2020

Mía


Habíase una vez un hombre defensor de fronteras.

Creció tanto en su oficio

que le salieron muros en las venas

y se creyó sin alas y ató los nombres.

Al amor le llamó “mío”. Le puso nombre de mujer.





Cristina Boyacá. Óxido. La Vorágine, 2018.

Imagen: VALIE EXPORT. De la serie Körperkonfigurationen, 1972-76.

No hay comentarios:

Publicar un comentario