viernes, 4 de abril de 2014

Y entonces nosotros, los viles



Y entonces nosotros, los viles

que amábamos la noche

que murmura, las casas,

los caminos del río,

las sucias luces rojas

de aquellos lugares, el dolor

manso y callado -

arrancamos las manos

de la viva cadena,

y callamos, mas el corazón

nos estremeció la sangre,

y ya no hubo dulzura,

no hubo un abandonarse

junto al sendero del río -

no más siervos, supimos

estar solos y vivos.


                                   (1945)


Cesare Pavese. En Antología poética. Versión de José A. Goytisolo. Plaza y Janés, 1985.

Imagen: Iliá Yefímovich Repin. Estudiante nihilista, 1883.

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