martes, 19 de abril de 2016

BIENAVENTURADOS LOS INSUMISOS



Ni la justicia con sus manos ciegas,

ni la bondad de ojos efímeros,

ni la obediencia entre algodones sucios,

ni el rencor que atenúa

la desesperación de los cautivos,

ni las armas que arrecian por doquier,

podrán ya mitigar esas lerdas proclamas

con que pretenden seducirnos

aquellos que blasonan de honorables.


Quienquiera que merezca el rango de insumiso

descree de esa historia y esas leyes.

El poder de los otros

nada sino desdén suscita en él.

Ha aprendido a vivir al borde de la vida.




José Manuel Caballero Bonald. Manual de infractores. Seix Barral, 2005.

Imagen: París, mayo 1968.

3 comentarios:

  1. "No es un bello producto,
    no es un fruto perfecto..." Ni falta que le hace.

    Salud

    ResponderEliminar
  2. El verdadero reto de la insumisión es no volver a reproducir el modelo.

    ResponderEliminar
  3. Bajo todo modelo late un sometimiento. Y eso, Loam, ni apestosa falta que hace.

    ResponderEliminar