viernes, 29 de mayo de 2026

Mi abuelo, meteorólogo


 

Y siempre creí

que dios también era el hombre del tiempo,

como Mariano Medina,

o mi abuelo

cuando barruntaba la llegada de las lluvias

por el temblor de su pierna mala.

-¡Va a cambiar, me lo dice esta pata!

 

Obedecían las nubes.

Cambiaba el tiempo, cambiaba.

El atardecer, sin remedio, dibujaba un horizonte disciplinado.

 

 

Tomás-Néstor Martínez Álvarez. Mascarones de proa en el océano. Primer festival de poesía Puebla. Casa de Hydra Editores, 2026.

Imagen: Mariana Yampolsky

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