miércoles, 5 de julio de 2023

[Incluso los dichosos adquirieron la costumbre de pintarse ojeras, ...]


 

Incluso los dichosos adquirieron la costumbre de pintarse ojeras, de cubrir sus hombros de ceniza y de olvidar el oficio vital de la alegría.

 

Rafael Pérez Estrada. El grito & Diario de un tiempo difícil. Luces de gálibo, 2021.

Imagen: Michael Wolf. Tokyo Compression, 2010.

martes, 4 de julio de 2023

[el apaño continuo para ser]


 

“(…) las gafas que sostienen el mundo con un esparadrapo”

Ana Ares

 

el apaño continuo para ser

fuera de cualquier lógica de mercado.

 

 

María Cano García. Voces que resuenan en mi cabeza extremas. El graznar del cuervo, 2019.

Imagen: Chema Madoz

lunes, 3 de julio de 2023

La casa de la Justicia


 

Entré

en la Casa de la Justicia

de mi país

y comprobé

que es un templo

de encantadores de serpientes.

 

Dentro

se está

como en espera

de alguien

que no existe.

 

Temibles

abogados

perfeccionan el día y su azul dentellada.

 

Jueces sombríos

hablan de pureza

con palabras

que han adquirido

el brillo

de un arma blanca. Las víctimas –en contenido espacio–

miden el terror de un solo golpe.

 

Y todo

se consuma

bajo esa sensación de ternura que produce el dinero.

 

 

Roberto Sosa. Los pobres, 1968. En Entre los poetas míos… Roberto Sosa. Colección antológica de poesía social, vol. 53. Biblioteca virtual Omegalfa, 2013.

Imagen: Honoré Daumier. Un abogado vestido en el Palacio de Justicia, s.d.

domingo, 2 de julio de 2023

CREO QUÉ


 

En lo profundo del bosque hay una bruja ruin, venenosa, maléfica,

bruja nudo, convencional, fluente, intersticial, banal, dramática,

bruja irracionalmente ebria de lucidez, carente de sentido común.

Habla con los árboles y se sienta desnuda en las ramas invernales,

y es un murmullo rumoroso que acaricia la espesura estremecida.

Mece levemente su cuerpo árido, su útero estéril, híbrido, reseco,

su piel de color atardecido, su pelo enmarañado de hojas y ramas,

y llora un llanto tierno y rencoroso inmersa en su mundo de barro.

La bruja, insisto, esa bruja que reina en el desorden,

mujer/murciélago, que viene de un mundo viejo,

busca un recipiente en que verter el fluido vital,

mezclando ranas, sapos, cuervos, homúnculos,

con sangre, huesos, pelos, cartílagos, tendones,

tratando de invocar un cataclismo delicuescente

mientras ríe con risa salvaje, histérica, incontenible.

Juguetea con los posos del café y los lame con los labios húmedos

musitando hechizos cristalinos, ásperos, desordenados y febriles,

consciente de que invoca las entrañas de la tierra con su lenguaje.

Cercada de fieras, sabe que habita un reino de demencia precoz,

que su misma existencia es una falacia, un libelo, una impostura,

y no tardará en ser fruto de una inquisición exaltada e inexorable.

En lo profundo del bosque hay una bruja carnal, vibrante, silente,

bruja vagido, harapienta, desesperada, indecorosa, paroxística,

bruja que se parece tanto a mí…                        que creo que soy yo.

 

 

Sara Prida Vega. En Voces del Extremo. Poesía y alegría. VV. AA. La Vorágine, 2022.

Imagen: Angela Bacon-Kidwell

sábado, 1 de julio de 2023

[La luna y las hormigas:]


 

La luna y las hormigas:

todo

podía verse

en la pantalla

de la noche.

 

El ansia de canibalismo

entre palmeras y horcas.

 

La calle y los silencios.

 

Ese era

el rostro verdadero

de

la humanidad.

 

Yo

te nombraba en vano-

encadenado y solo-

tendido

en el centro

de

mi jardín de sangre.

 

 

Carlos Cuccaro. Los árboles del abismo. La Luna Que, 2015.

Imagen: Antoine d’Agata