jueves, 29 de noviembre de 2012

En el limbo legal


1

Que no tengas miedo,
aunque en la otra celda
ladren ya los perros. 

Cerrada la noche,
abierto tu sueño,
la mañana fría,
caliente tu pecho. 

Que no tengas miedo,
aunque en la otra celda
reine ya el silencio. 

2 

No me dejas, carcelero,
que me asome a la ventana. 

¡De noche suspira el viento! 

El fulgor de la mañana
ya no tiene prisionero. 

3 

Palmera, juegan tus palmas
al corro con las estrellas
como juegan con la luna
las palmeras de mi tierra. 

Y sé que no puede ser. 

Desde ahí arriba, palmera,
más alta que la alambrada,
dime, ¡ay!, si ves La Meca. 

Y sé que no puede ser. 

Habla bajito, palmera,
si despiertas a los guardias,
te pondrán mono naranja
y una bolsa en la cabeza. 

Si he muerto o estoy soñando,
palmera, ya no lo sé.
¿Sabes, palmera, por qué?
Conrado Santamaría. Cancionero de escombros con hoguera.
Imagen: Fernando Botero. Abu Ghraib

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