miércoles, 8 de enero de 2014

De "Tienda de fieltro"



El camarero lleva hasta ocho platos

a la vez, tensa los músculos

del brazo y lo convierte en escalera

de mesas. Cuando tiene las manos libres

se toca el hombro; alterna

su eficacia circense con un rictus

de dolor. Nos fijamos durante la comida

en él. Como nosotros, cuando seguimos

trabajando más allá de lo posible.

Sí -dices-, pero ya antes

habíamos  enloquecido.


Miguel Casado. Tienda de fieltro. DVD, 2004.

Imagen: Dennis Stock. Café de Flores, París, 1958.

No hay comentarios:

Publicar un comentario