viernes, 31 de julio de 2015

Cuencos de vida



Llenad los cuencos de silencio,

de palabras,

pero nunca de obediencia.

Dejad que la obediencia se desangre en la boca

de quienes administran nuestra derrota

cada mil cuatrocientos sesenta y un días.

Y que se ahoguen todos,

los azules violentos, las rosas adulteradas,

los sindicatos con biodramina en vena,

los mercenarios de la solidaridad y sus bondades bélicas.

Que se ahoguen en su basura

de leyes tóxicas,

en sus mentiras de samaritanos yonquis del poder.


Llenad los cuencos y los días

con minutos y explosivos

y hacedlos estallar cuando os ofrezcan sus calendarios

llenos de trampas, pobreza, azufre.

Pero después,

vestíos con las mejores flores,

con las mejores palabras,

con la mejor música

y celebrad el final de los días errados,

el cese del dolor gobernado con azúcar y sangre.

Y cuando llegue la noche,

repletos los cuencos de risas y de bosques,

volved a empezar

como si nada terrible hubiera

ocurrido sobre la tierra.


Marta Navarro García. En Palabras de barricada. Una recopilación de anarcoversos. VVAA. (Coord. Fernando Barbero). Queimada ediciones, 2015.

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