sábado, 9 de enero de 2016

Todo se explica



La esperanza –antes tan diligente–

no viene a visitarnos hace tiempo.


Últimamente estaba distraída.

Llegaba siempre tarde, y nos llamaba

con nombres de parientes ya enterrados.

Nos miraba con ojos que le transparentaban,

igual que esos espejos que pierden el azogue.

Nos tocaba con manos realmente imperceptibles,

y amanecíamos llenos de arañazos.

También daba monedas que luego no servían.


Pero ahora, ni eso.

Hace ya tanto tiempo que no viene,

que hasta llegué a pensar:

                                               ¿si no habrá muerto?


Después caí en la cuenta

de que los muertos éramos nosotros.



Ángel González. Muestra, corregida y aumentada, de algunos procedimientos narrativos y de las actitudes sentimentales que habitualmente comportan, 1976. En 101 + 19 = 120 poemas. Visor, 2000.

Imagen: Juan Rulfo

2 comentarios:

  1. Hace tiempo que ya no esperamos
    nada bueno.

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  2. Aunque esperemos lo peor, habrá que seguir luchando por lo mejor. Si no, sí que estamos criando criando malvas.

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