sábado, 27 de mayo de 2017

AUTOGESTIÓN



Para mi nieta Sandra a la que tanto quiero


Escucha, niña Sandra,

ya llegan, se oyen sus  voces,

la bandera roja y negra

ondea en la alameda.


Es la vida que se junta,

es la lucha, la esperanza y el anhelo.

Sus gritos, niña Sandra,

ahogan  el silencio de los buenos.


Abuelo, ¿qué es esa palabra?

Autogestión, yo no lo sé.

Es hecho por uno mismo

sin delegar, sin mandar, sin obedecer.


Es el anhelo de un mundo nuevo,

donde el poder del pueblo

se somete a la Asamblea,

donde la democracia es directa y el apoyo es mutuo.


Gritemos juntos, niña Sandra:

¡Autogestión en las aulas, en la sanidad!

¡Autogestión en la empresa, en la justicia,

en el arte, en la danza,  en la poesía, en la belleza!

¡Autogestión para crear, para amar, para ser!

¡Es la utopía de unos pocos

que caminan por ella!


Niña Sandra, podéis ser la generación de la esperanza,

la de una nueva cultura.

¡Que vuestros ojos sean luz en la oscuridad!

¡Que vuestros labios besen con amor!

¡Que vuestra alegría perfume el bosque

y que vuestro canto se haga grito!


Niña Sandra,

¡que al ritmo de vuestra danza

un día el mundo baile!




Ángel Barredo. En Haciendo, haciendo. Once maneras de mirar de frente. El Perdigón, 2017.

jueves, 25 de mayo de 2017

a diario



El muro es el diario nuestro

¡y a escribirlo compañeros!

Quelentaro



            Yo, cuando quiero que me llamen tonto,

abro un periódico, indistintamente,

y dejo que las palabras se me echen a la cara.

Y es que ya lo dice el papel: diario.

Porque el insulto se sucede día a día,

en cada una de las páginas

por quienes,

al monótono dictado del capital,

confunden la mentira con la poesía,

la jetadura con el humor,

el vasallaje con la profesión.


            La pena es que a todos estos

almanaques del despropósito

no se les da, directamente, el uso que antaño,

a diario,

tenían reservado como segunda actividad

en letrinas y escusados.

Quizás porque aquello dignificaría un poco

algunos de los argumentos con los que

día a día, ya lo dice el papel: diario,

se empeñan en tratarme como tonto.





Rubén de la Peña. En Haciendo, haciendo. Once maneras de mirar de frente. El Perdigón, 2017.

Imagen: Henri Cartier-Bresson. París, 1957.

martes, 23 de mayo de 2017

Cuesta tanto crecer



Es cierto,

mucho cuesta crecer.

Envejecer es fácil:

días que se derriten como cera

y acumulan el polvo

que apolilla tu espalda.

La costumbre te abraza

como un abrigo manso y la esperanza

te ciega el futuro con paraísos

de pega al fondo.

Eso lo hace cualquiera.

Pero, ¡qué difícil crecer!

Asumir la fragilidad del trino

pero seguir cantando

a plena voz hasta ahogar la angustia.

Desterrar la fe de la infancia

y cambiarla por un cuenco vacío

y roto encontrado en el vertedero.

Recorrer un camino pedregoso,

los pies descalzos sobre los guijarros

con sus aristas cortando la piel

hasta que no puedes más y te entregas.

“Here is no water but only rock”,

si hubiera un poco de agua entre las rocas

podrías limpiarte las heridas,

suavizar la renuncia

y aceptar que no hay nada, solo roca

o seguir adelante…

Pero, ¿cómo enraizar en una tierra

reseca, entre la piedra y el escombro,

si está muerta del todo?





Amalia García Fuertes. En Haciendo, haciendo. Once maneras de mirar de frente. El Perdigón, 2017.

Imagen: Nick Hedges. Glasgow Maryhill, 1970.

sábado, 20 de mayo de 2017

TITIRITEROS



Con el mundo en sus melenas,

sumergidos con muñecos,

susurran, bailan, sueñan, cantan

en la plazuela del pueblo.

Son coros de marionetas

encontradas en desguaces,

sacadas de las cunetas,

reconvertidas en vidas

que hablan de sus miserias,

sus anhelos, sus mañanas,

con sus ninfas y sirenas.


En el fondo del teatrillo

se revelan los muñecos:

la bruja se ha vuelto guapa

y el príncipe un avariento,

la monja secuestra niños,

la poli culpa a los buenos

y el juez es un pendenciero.

Detrás de las bambalinas

sonando están los panderos

y en el tejado de enfrente

vigilan los buitres negros.


Los buitres alzan su vuelo

con sus cantos de carroña

ante un nuevo lodazal

donde sobran ambiciones,

donde reina falsedad.

Delante de su teatrillo

cantaba el titiritero

añorando su regazo,

soñando su mundo nuevo,

sin saber que la jauría

buscando estaba su encierro.






Rufino Hernández. En Haciendo, haciendo. Once maneras de mirar de frente. El Perdigón, 2017.

Imagen: Títeres desde Abajo. La Bruja y Don Cristóbal.