miércoles, 17 de junio de 2015

ASESINATO DE UN CABALLO DE CARTÓN



Morir en una Revolución… ¡Qué bella eutanasia!
                                               -Ambrose Bierce-


                                    A

            JUAN MIGUEL MARGALEF


Oh caballo de cartón

con las tripas sacadas. Oh niño

que anda como loco por las salas

con dos ojos

como dos manchurrones y un cuchillo

para desentrañar a los caballos.


Cómo andará el caballo.

Cómo reirá de gusto el más pequeño

de la casa. Cómo acompañarán

con risas el entierro

sus dedos, los cantores

infantiles. Quién

será ya caballo. Quién

podrá ser caballo después de esto!



José Mª Álvarez. Museo de cera. La gaya ciencia, 1974.

Imagen: Dagmar Hochová. Praga, 1968-69.

martes, 16 de junio de 2015

Racimos de burgueses



Racimos de burgueses.

                                          Salidas de teatro.

¿Cuándo

sobaremos el lomo de las palabras

con la mano?

Ando

caído y cojo

y triste

y calvo.

¿Cuándo

romperemos, extáticos, la luna,

amigo mío, hermano.





Dámaso Alonso. Poemas puros, poemillas de la ciudad, 1921. En Antología poética. Alianza, 1979.

Imagen: George Grosz. Metrópolis, 1916-17.

viernes, 12 de junio de 2015

Adiós, Cuba




Estas son de las líneas más serias que he tenido que escribir en mi vida. Aguardad un momento, voy a ponerme un jersey. Dicho y hecho. Y si dije jersey, lo mantengo, porque si olvidamos lo poco que aprendimos de niños, ¿con qué derecho vamos a pretender dirigirnos a los hombres? Hay que haber vivido por lo menos tres años en Cuba, hay que tener la pretensión de decir la verdad, toda la verdad y parte de la mentira. He aquí la situación límite de una isla rodeada de viento por todas las partes. Aquí han ocurrido grandes y terribles esperanzas, han halado con todas sus fuerzas sin varar en el vacío. Adiós, Cuba. Tú sabes que con la misma facilidad me pongo un suéter que me quito la retórica de encima. Agur. Mucho me enseñaste, mucho descubrí por mí mismo. Que mi despedida salga a la calle, que sea publicada y recogida por el mayor número de lectores posible. Nos movemos siempre entre situaciones límite, pero yo limito sólo con el viento. Volveré. No mires atrás. Adiós, Cuba.

Blas de Otero. Verso y prosa. Cátedra, 1980.
Imagen: Mijaíl Kalatózov. Yo soy Cuba, 1964.

miércoles, 10 de junio de 2015

Friso con obreros



Aparecen de pronto.

                                   ¡No están muertos!

Y si no hablan, es porque las palabras

no dicen sino cosas sin sentido,

por ejemplo: <<Hace frío>>, cuando tienen

pequeñas llamas rojas en la lengua.


¿Qué música lejana, qué resuelto

compás impone ritmo a su asombrado

despertar cada día…? ¡No están muertos!

Un corazón les nace con el alba.


Son –desteñido azul– agua profunda,

río de frescas márgenes, que busca

su mar de cal y de ladrillo, su hondo

pozo de mineral que hierve y canta.


Cruzan por alamedas con rosales

y les llega un olor de noble tierra.

Los mármoles, al sol, recobran brillos

de recóndita rabia o sudor frío.


Pero no se detienen. –¿Están muertos?–.

Indiferentes marchan, escuchando

dentro de sí lejanos ecos. ¿Miran

la evidencia total de la mañana?


Los muertos viven sin saber. Pero ellos

viven de su vivir, tan plenamente

que algo que no es la luz ni el aire tiene

concretas resonancias en su sangre.


Si quisieran gritar, lo harían, porque

no están muertos, conocen la palabra

que sólo se pronuncia desde el sueño

y es, como un toro, violenta y ácida.


Aparecen de pronto. –¿De qué ocultos

manantiales de vida?– y permanecen

en la esperanza de los hombres.

                                                           ¡Viven

soportando futuro a las espaldas…


Victoriano Crémer. Nuevos cantos de vida y esperanza, 1952.

Imagen: Lorenzo Viani. Consuetudine, 1907-09.

lunes, 8 de junio de 2015

Al margen de Thoreau



CULTO DE LA AURORA


                        I have been as sincere a worshipper
                        of Aurora as the Greeks.
                                                           “Walden”, II


… Y despertarse. ¿Dónde

Mejor que entre arboledas junto a un lago?

“Renuévate a ti mismo cada día.”

Aquel hombre lo entiende,

Y la mañana es siempre edad heroica.

Una Odisea vaga por el aire

Con un vigor perenne de frescura

Frente a una flor que nunca se marchita.

Su Genio a cada uno

Le pone ante el suceso memorable:

La vida que le asalta y le realza.

“Los poetas, los héroes

Son hijos de la Aurora”,

Y en torno al pensamiento así ya elástico

—Bajo la luz del sol—

Todo el día mantiene

Trasparencia temprana.

Hombre: con firme expectación de aurora

Retornemos al mundo. ¿No es gran arte

Modificar la cualidad del día?




Jorge Guillén. Homenaje. Reunión de vidas, 1967. En Selección de poemas. Gredos, 1970.

Imagen: Benjamin D. Maxham. Henry David Thoreau en 1856.