Hubo unas encuestas en unas universidades (creo
que fue en Andalucía), y el 75 % de los universitarios
querían ser funcionarios. Esa misma encuesta se
había hecho en Estados Unidos, y el 75 % querían ser
emprendedores, dueños de sus propias vidas. No
querían estar en una oficina con un jefe por arriba.
Querían tener una idea, agarrar a unos cuantos amigos,
desarrollarla y pelearse por ella, y así surgen los
facebooks, los googles y los macs. Con un 75 % de
gente que quiere ser funcionario no se hace país.
ANTONIO BANDERAS
…en el lavabo llora un funcionario.
ISABEL PÉREZ MONTALBÁN
Los ricos,
los creadores del país,
aquellos que llenaron
nuestra mirada y nuestra piel
de falsos sueños
y metas alcanzables,
ahora nos sueltan los lobos
de una palabra: emprender,
que no es verbo sino colmillo,
que no es vocablo sino herida.
Ellos no han conocido lo precario,
el frío del invierno filtrándose en las botas,
la bandeja y su peso encima de los dedos,
la nieve hasta las rodillas en la parada del bus.
Es por esto que el joven
de su país
se agarra de la rama de unas oposiciones
para no ahogarse en una ciudad
en la que los abrazos quedan bastante lejos,
y así prefiere
el trabajo alienado tras el metacrilato,
la histeria de las voces en un aula,
la parálisis crónica de una oficina,
porque tan solamente sobreviven
en su país
los funcionarios que, convalencientes,
lloran en el lavabo.
Abraham Guerrero Tenorio. Toda la violencia. RIALP, 2021.
Imagen: Tetsuya Ishida
