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sábado, 15 de junio de 2024

AL RENEGADO INSÓLITO DE LA REALIDAD


 

A Mario Santiago Papasquiaro

 

Me he entacuchado para la ocasión

con una camisa de palabras, sus tirantes,

y qué le puedo decir que no haya dicho ya a altas horas

de la madrugada en la juerga infinita que es la noche sevillana

hablándole a unas amigas, poetas, cineastas

y sus perras conciencias

sobre ese anarquista de la palabra y sus secuaces, sobre la

ferocidad de sus nombres, lo revolucionario de sus sueños.

 

Infra soles míticos que me han acompañado sin saberlo en mi

propia noche más oscura del alma, mis duelos, sus migraciones.

 

He sido bien pinche feliz leyendo los márgenes de Papasquiaro,

este renegado insólito de la realidad,

y el espejo de su cerebro que se persigue

como un tierno girasol, y que te agarra desprevenido

como un cruel “córrele que te alcanzo” al filo de tus propias pesadillas,

pedacito de existencia fugaz.

 

Martilleando filosófico las orillas de tus tradicionales conceptos estéticos,

la economía bancaria del lenguaje, los duendes de la corrección lingüística,

sus sogas-promesas de una beca, un premio, el fallido estado de bienestar, la ruptura

de la estabilidad en medio de la famosa especulación de palabritas bien ordenadas

o el espectáculo de lo literario. Que últimamente no tenía nada que ver

con el placer/milagro/tormento de escribir.

En su época o ahora y siempre por los siglos de los siglos.

Ai Weiwei, como el arquitecto chino que se fue a Tepito

y ya se andaba quedando con la banda.

 

Esta libertad me ha contagiado tu trote, tu andar de nopal

herido, y flor sorprendente, tus palabras como taco de lengua extasiada,

me has enseñado básicamente que se puede uno vestir de poeta

sin traer los puños almidonados, y más bien los colmillos afilados

para hincárselos a la broma de ser nada.

 

He fallado atrozmente porque ante la velocidad de tus palabras,

tu conciencia,

nada podía atraparse. Y qué bueno porque si así fuera,

Mario Santiago,

el camino ya se habría terminado.

 

 

Sofía Sánchez. En Poesía inédita. 46 poetas, 46 encuentros. AA. VV. Coordinación y prólogo: Uberto Stabile. Garvm, 2024.

Imagen: Rafael Coronel. Sin título, 2016.

miércoles, 10 de enero de 2024

TODO POEMA ES CIENCIA


 

Todo poema es metafísica.

Todo poema es un epifenómeno.

Todo poema es una cerveza después de dieciocho días sin tomar.

Todo poema es un cuerpo dentro de una celda, quiere salir.

Todo poema es cárcel del lenguaje.

Todo poema es su liberación.

Todo poema es el deseo de hacer otro poema hasta el fin de los tiempos.

Todo poema es una salida de emergencia.

Todo poema es un espejo brutal de vanidad.

Todo poema es un ejercicio de autoayuda.

Todo poema es búsqueda de la ruptura del lenguaje.

Todo poema es su propio demonio.

Todo poema es un rezo y una maldición.

Todo poema es pura matemática disfrazada de canto.

Todo poema es una lista para ir al supermercado de los traumas.

Todo poema es una terapia que falla.

Todo poema es esta elementalidad chamánica.

Todo poema es máquina de pensamiento.

Todo poema es riesgo y es jugar a lo seguro.

Todo poema es saltar sin parasubidas.

Todo poema es una copia de algún Vallejo.

Todo poema es máscara, representación de alguna versión de la realidad.

Todo poema es selección, fragmento, una mentirijilla.

Todo poema es su búsqueda.

Todo poema es relativo que no relativista, diría mi maestro.

Todo poema es cuerpo, deseo y escuelita-guerrilla.

Todo poema es reflejo de su época.

Todo poema es un callejón sin salida.

 

 

Sofía Sánchez. En “30 años 1994 Edita 2023. 45 Encuentro Internacional de Editores Independientes”. Punta Umbría, 2023.

Imagen: Leonid Teréntyevich Chupyátov. Рабочий, 1928.