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domingo, 28 de diciembre de 2025

BALADA DEL NIÑO SOLDADO / BALADA DO MENINO SOLDADO


 

1

Llegaron por la noche,

machete en mano.

 

Degollaron a todos

y nos llevaron.

 

Ahora vamos de noche,

los pobres huérfanos.

 

La mirada vacía,

todos hermanos.

 

Llegaremos al alba,

machete en mano.

 

2

Vela el humo tus ojos,

tus ojos hambrientos

de vientos hermosos.

 

Nada dice el muerto.

 

Vela el humo la tarde,

la tarde asustada

de la roja sangre.

 

Tú no dices nada.

 

 

BALADA DO MENINO SOLDADO

 

1

Chegaram durante a noite,

de catana na mão.

 

Degolaram todos

e levaram-nos.

 

Agora vamos pela noite,

os pobres órfãos.

 

O olhar vazio,

todos irmãos.

 

Chegaremos pela alva,

de catana na mão.

 

2

Oculta o fumo teus olhos,

os teus olhos famintos

de ventos formosos.

 

Nada diz o morto.

 

Cobre o fumo a tarde,

a tarde assustada

do vermelho sangue.

 

Tu não dizes nada.

 

 

Conrado Santamaría Bastida. Cancionero de escombros con hoguera, 2014.  En Y no cejar / E nâo recuar. Antología (2011-2021). Traducción: Carlos d`Abreu. Caraba Ibérica, 2022.

Imagen: Autoría no encontrada.

domingo, 30 de noviembre de 2025

[Y a la puesta del sol, / E ao pôr-do-sol,]


 

Y a la puesta del sol,

los vigilantes de la libertad

caminan de puntillas

sobre el mar adoquinado

de cadáveres violetas.

Y a lo lejos,

licuándose,

Idomeni, Lampedusa,

El Tarajal,

irreales.

 

 

E ao pôr-do-sol,

os vigilantes da liberdade

caminham nas pontas dos pés

sobre o mar calcetado

de cadáveres violetas.

E ao longe,

liquefazendo-se,

Idomeni, Lampedusa,

El Tarajal,

irreais.

 

 

Conrado Santamaría Bastida. Totalitaria, 2021.  En Y no cejar / E nâo recuar. Antología (2011-2021). Traducción Carlos d`Abreu. Caraba Ibérica, 2022.

Imagen: James Nachtwey. Refugiados en Idomeni, 2016.

domingo, 23 de noviembre de 2025

CLUB DE CARRETERA / CLUBE DE ESTRADA


 

1

Amarga me llaman, madre,

Amarga de nieve,

Amarga de carne.

 

Caía la nieve

sobre el abedul,

abedul tan blanco,

tan blanco y azul.

 

Amarga todos me llaman,

Amarga tras los cristales,

Amarga en las carreteras,

Amarga en los hospitales.

 

La nieve caía

sobre el abedul,

abedul tan lejos,

tan lejos y azul.

 

2

- Entra, mi amiga,

te vas a enfriar,

no es buena la nieve

para recordar.

 

- Sí, es buena la nieve,

me arranca de aquí,

me lleva a las tierras

donde yo nací.

 

¡Ventiscas, cubrid

de blanco y lavad

tantos sufrimientos

que me han de matar!

 

3

Dime, muñequita,

tan linda y rubita,

¿de dónde eres, di?

 

Y se cierra la puerta

y se vuelve a abrir.

 

Muñequita, dime,

tus ojos tan tristes,

¿por qué lloras, di?

 

Y se cierra la puerta

y se vuelve a abrir.

 

Cerré tantas veces

la puerta y abrí,

que perdí la cuenta:

la vida perdí.

 

 

CLUBE DE ESTRADA

 

1

Amarga me chamam, mãe,

Amarga de neve,

Amarga de carne.

 

Caía a neve

sobre a bétula,

bétula tão branca,

tão branca e azul.

 

Amarga todos me chamam,

Amarga por trás das vidraças,

Amarga nas estradas,

Amarga nos hospitais.

 

A neve caía

sobre a bétula,

bétula tão distante,

tão distante e azul.

 

2

– Entra, minha amiga,

vais resfriar-te,

não é boa a neve

como recordação.

 

– Sim, é boa a neve,

leva-me daqui,

leva-me às terras

onde nasci.

 

Ventania, cobri

de branco e lavai

tantos sofrimentos

que me hão-de matar!

 

3

Diz-me, bonequinha,

tão linda e loirinha,

de onde és, diz?

 

E a porta fecha-se

e volta a abrir-se.

 

Bonequinha, diz-me,

os teus olhos tão tristes,

porque choras, diz?

 

E a porta fecha-se

e volta a abrir-se.

 

Fechei e abri

tantas veces a porta

que lhe perdi a conta:

a vida perdi.

 

 

Conrado Santamaría Bastida. Cancionero de escombros con hoguera, 2014.  En Y no cejar / E nâo recuar. Antología (2011-2021). Traducción: Carlos d`Abreu. Caraba Ibérica, 2022.

Imagen: Antoine d’Agata

domingo, 9 de noviembre de 2025

PREGUNTAS DE UNA MUJER QUE LEE / PERGUNTAS DUMA MULHER QUE LÊ


 

Para Bertolt Brecht

 

¿Quién amasó el pan de los que edificaron Tebas, la de las siete puertas?

En los libros no se menciona el nombre de ninguna.

¿Acaso reyes y canteros madrugaron por leña para encender el fuego?

Y en Babilonia, destruida tantas veces,

¿quién acarreó el agua para los que la levantaron otras tantas?

Y en Lima, resplandeciente de oro, ¿quién limpió las chabolas donde vivían los albañiles?

¿Quién les hizo la cena a los obreros la noche que terminaron la Muralla china?

La gran Roma está llena de arcos de triunfo.

¿Quién curó las heridas de quienes los erigieron?

¿Quiénes amortajaron a los vencidos por los soldados de los césares?

Bizancio, tan enaltecida,

¿acaso no tenía lavaderos para hacer la colada?

Incluso en la legendaria Atlántida, la noche que fue devorada por el mar,

hasta los esclavos que se ahogaban clamaban llamando a sus mujeres.

 

El joven Alejandro conquistó la India.

¿Quién amamantó y crio a sus soldados?

César venció a los galos.

¿No llevaba tras sus legiones siquiera unas prostitutas?

Felipe de España lloró cuando se hundió su flota.

¿Nadie más lloró la muerte de los marineros?

Federico II venció en la Guerra de los Siete Años.

¿Por qué siempre la guerra para resolver conflictos?

 

Cada página una victoria.

¿Quién fregó la vajilla del banquete del triunfo?

Cada diez años un gran hombre entre hombres.

¿Quién pagó los platos rotos?

 

Tantas historias,

tantas preguntas.

 

 

PERGUNTAS DUMA MULHER QUE LÊ

 

Para Bertolt Brecht

 

Quem amassou o pão dos que edificaram Tebas, a das sete portas?

Nos livros não se menciona o nome de nenhuma.

Por acaso reis e canteiros madrugaram por lenha para acender o fogo?

E na Babilónia, destruida tantas vezes,

quem carregou a água para os que a levantaram outras tantas?

E em Lima, resplandecente de ouro, quem limpou os tugúrios onde viviam os pedreiros?

Quem fez a ceia aos obreiros na noite que terminaram a Muralha da China?

A grande Roma está cheia de arcos de triunfo.

Quem curou as feridas daqueles que os erigiram?

Quem amortalhou os vencidos pelos soldados dos césares?

Bizâncio, tão enaltecida,

Por acaso não tinha lavadouros para fazer a barrela?

Inclusive na legendária Atlântida, na noite em que foi devorada pelo mar,

até os escravos que se afogavam clamavam, chamando pelas suas mulheres.

 

O jovem Alexandre conquistou a Índia.

Quem amamentou e criou os seus soldados?

César venceu os galos.

Não levava na rectaguarda das suas legiões prostitutas?

Filipe de Espanha chorou quando se afundou a sua frota.

Ninguém mais chorou a morte dos marinheiros?

Frederico II venceu na Guerra dos Sete Anos.

Porquê sempre a guerra para resolver conflitos?

 

Cada página uma vitória.

Quem esfregou a vazilha do banquete do triunfo?

Cada dez anos um grande homem entre homens.

Quem pagou os pratos partidos?

 

Tantas histórias,

tantas perguntas.

 

 

Conrado Santamaría Bastida. De vivos es nuestro juego, 2015.  En Y no cejar / E nâo recuar. Antología (2011-2021). Traducción Carlos d`Abreu. Caraba Ibérica, 2022.

Imagen: Rembrandt van Rijn. Mujer leyendo, 1634.