Desde la luna no puede verse la Muralla China.
Es pura leyenda.
Lo que se ve desde la luna es una margarita
abriéndose paso en un campo de minas antipersona.
En la luna no crecen las flores.
Lo más parecido es la huella de un astronauta
cobarde de pisar el sol.
Nunca me he creído que el hombre pisara la Tierra.
Desde ninguna otra luna puede percibirse
tanto culto a la herida.
Begoña M. Rueda. Princesa
Leia. La Isla de Siltolá, 2016.
Imagen: Marie L. Manzor
