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jueves, 7 de diciembre de 2023

Calculadora de guerra


 

Son

los 927 del tren de Angulema

los 500.000 de la frontera

las 13+1 de Madrid

las 17 de Guillena

los 81 de Septfonds

los 4.000 del Fuerte de San Cristóbal

los 3.000 de Badajoz

los 7.000 de Auschtwich

los 15.000 bajo la arena

las 2.000 fosas comunes

los 80.000 de Hiroshima

los 50 millones del genocidio

 

Sin olvidar los de Ruanda

Camboya y Vietnam

de la antigua Indochina

del Tíbet y China

de Georgia de Bosnia-Herzegovina

y los de Leskovice

Ucranianos rusos armenios

gulags interminables

o campamentos “alambrados”

erigidos en museo

Y también los de

Sabra y Chatila

de Alepo y Ankara

Sin olvidar los de

Palmira y París

y de Cisjordania

a los que se añaden

los del 11 de septiembre

y los indios de los Estados Unidos

 

Ahí están los los los…

también también también

los que los que los que

tantos tantos tantos

Tam Tam… Tam Tam… de guerra

cuando las tribus se enfrentan más allá de la vergüenza

 

Se vuelve a coger la calculadora

para una lista interminable

de sumas desmesuradas

de muertes acumuladas

para averiguar quién ganó

el conflicto armado ante vuestros ojos acostumbrados

 

Y esas bombas sobre esos hombres

y esos asesinatos en serie

y esos niños sacrificados

y esos que quieren salvarlos

que levantan tiendas sanitarias

salas de maternidad y clínicas

para ocultar esta miseria

que la máquina infernal

nunca deja de avivar.

 

Movimiento perpetuo

equilibrio en cadencia

el juego de los hermanos enemigos

que chocan sus vasos

el eco de bombas asesinas

en el universo desencantado

de hombres ansiosos de eternidad

 

Amnesia de la luz

de la verdad de la guerra

asesinos de lo invisible

a la conquista de los mercados

y del dinero acumulado

por los trabajadores en fábricas

que moldean las armas definitivas

que un día les harán llorar

 

¿Por qué

avivar la memoria

depositar estelas

depositar piedras

depositar lágrimas?

 

 

Calculette de guerre

 

Il y a

les 927 du train d’ Angoulême

les 500.000 à la frontière

les 13+1 de Madrid

les 17 de Guillena

les 81 de Septfonds

les 4.000 du fort San Cristobal

les 3.000 de Badajoz

les 7.000 d’Auschtwich

les 15.000 sous le sable

les 2.000 fosses communes

les 80.000 d’Hiroshima

les 50 millions du génocide

 

Sans oublier ceux du Rwanda

du Cambodge et u Vietnam

d’une ancienne Indochine

du Tibet et de la Chine

de Géorgie de Bosnie-Herzégovine

et ceux de Leskovice

Ukrainiens russes arméniens

des goulags interminables

ou des camps “embarbelés”

érigés en musée

Et aussi ceux

de Sabra et Chatila

d’Alep et d’Ankara

Sans oublier ceux

de Palmyre et de Paris

et de Cisjordanie

auxquels s’ajoutent

ceux du 11 septembre

et les indiens des Etats Unis

 

Il y a les les les…

aussi aussi aussi

ceux ceux ceux                             

Tant tant tant…

Tam Tam… Tam Tam… de la guerre

quand les tribus s’affrontent par delà la honte

 

On reprend la calculette

pour une liste interminable

d’additions démesurées

de morts accumulés

pour savoir que a gagné

le conflit armé devant vos yeux habitués

 

Et ces bombes sur ces hommes

et ces meurtres en cascade

et ces enfants sacrifiés

et ceux que veulent les sauver

qui érigent des tentes sanitaires

des maternités et des dispensaires

pour cacher cette misère

que la machine infernale

n’en finit pas de ressusciter.

 

Mouvement perpétuel

balance en cadence

le jeu des frères ennemis

échangeant à coups de verres

l’échos des bombes meurtrières

dans l’univers désenchanté

des hommes fous pour l’éternité

 

Amnésie de la lumière

de la vérité de la guerre

des meurtriers de l’invisible

à la conquête des marchés

et de l’argent accumulé

des ouvriers de ces usines

façonnant les armes ultimes

qui un jour les feront pleurer

 

Pourquoi

aviver la mémoire

déposer des stèles

déposer des pierres

déposer des larmes?

 

 

Manuela Parra. Cuando los árboles hablaban la lengua de las cigarras / Quand les arbres parlaient la langue des cigales. Garvm, 2020. Traducción: Gema Estudillo.

Imagen: Erich Schilling. La nueva muralla de China entre norte y sur, 1928.

domingo, 14 de noviembre de 2021

DESEOS PARA EL FUTURO


 

Todas las alambradas del mundo son iguales.

Alambradas de Argelès o de Mathausen,

de Septfonds o de Berlín,

de los territorios ocupados, de Siria o de Bosnia.

 

Alambradas de la guerra y del odio,

alambradas económicas o de la injusticia,

alambradas de la vergüenza,

alambradas de la inconsciencia

y las de la indecencia.

 

Alambradas ensangrentadas de deseos,

de manos, de ojos, de vientres jóvenes y viejos,

de hombres y de mujeres separados cada uno del lado,

cara a cara de la increíble frontera mortuoria

que cerca nuestra miseria,

mecida por los tam-tams de la Bolsa,

del IBEX 35, de las armas pesadas,

de los misiles nucleares como si fueran juguetes,

de tontos del pueblo a los que nombramos

jefes de la humanidad,

sobre los que se divierten poniendo

coronas de alambradas.

 

 

Manuelle Parra. En Las noches de LUPI en Moguer. Voces del Extremo. Resurgencia – 35 maneras de manar. Coord. Antonio Orihuela. LUPI, 2018.

Imagen: Leonid Sheglov. Migrantes en la frontera polaca, 2021.

lunes, 16 de agosto de 2021

BADAJOZ


 

La muerte difracta la pena,

comprime los suspiros,

borra la tortura.

 

Ningún soplo de horror cruza las calles,

ninguna memoria grabada en las estelas de guerra,

la piedra vuelve lisa en las murallas.

 

Los árboles silenciosos bajo el aliento del viento

ya no llevan el eco de los gritos, de los llantos,

del sonido espasmódico de las balas disparadas

en sacudidas armónicas.

 

Badajoz

por la tarde.

 

Badajoz

al mediodía.

 

Badajoz

por la noche.

 

Badajoz vacía de sus quejas,

borra su plaza de toros,

la del sufrimiento,

de los 4.200 disparos,

de los 4.200 crímenes contra la humanidad.

 

En cambio:

un centro de convenciones

acristalado,

palacio de los espejos inanimados,

velado de inconsciencia,

 

un museo del carnaval de la carcajada,

carnaval de la ciudad disfrazada,

reconciliación cínica de títeres,

con máscaras de alegría,

del olvido y de la ignorancia.

 

Céspedes verdes,

bancos de piedra seca,

avenidas bien alineadas,

como soldados armados en el pasado,

edificios con paseos impecables,

donde el SILENCIO se amontona.

 

Todavía hay

un arco curvado como ese de la plaza de toros?

tal vez.

mártires silenciosos?

tal vez.

mis palabras y mis lágrimas?

hasta cuándo?

 

En las calles, en las plazas

nada molesta a la paz,

a los ojos de los vivos

mirando la pantalla iluminada del teléfono móvil,

de los vivos que se han convertido en

ciegos de su historia,

de los vivos SIN HISTORIA

 

viviendo en el vacío

sus vidas truncadas,

sus vidas al revés,

en espacios entremedios,

que no son imperios del medio,

porque ya no hay imperios

ni zonas medias.

 

de los vivos SIN MEMORIA,

convertidos en islotes de vida,

unos sobres otros,

apilados en cajas,

con sus imágenes destrozadas,

con sus paredes desarticuladas,

con sus ensamblajes sin estructura,

reproducciones de bocas rotas,

de Blancanieves locas,

de 7 enanos dispersos,

 

de los vivos pisoteando los CUERPOS OLVIDADOS,

de los vivos autómatas paseando,

conectados por gritos o por sonrisas

o por ondas o por los sonidos de las campanas

a horas fijas…

 

¿ruidos de la ciudad?

¿Ruidos de la vida?

 

No

 

una diferencia entre dos silencios

en BADAJOZ LA AMNÉSICA.

 

 

BADAJOZ

 

La mort diffracte la peine,

comprime les soupirs

efface la torture

 

Plus un souffle d’horreur ne traverse les rues

aucune mémoire n’est gravée sur les stèles de guerre

la pierre DEVIENT lisse sur les murs de la ville

 

Les arbres muets sous l’emprise du vent

ne portent plus l’écho des cris, des pleurs

du bruit saccadé des balles tirées

en soubresauts harmoniques

 

Badajoz

au soir

 

Badajoz

à midi

 

Badajoz

la nuit

 

Badajoz vidée de ses plaintes EFFACE ses arènes

celles de la souffrance

de 4200 fusillés

de 4200 crimes contre l’humanité

 

A la place:

un palais des congrès

vitré

 

palais des glaces inanimé aux miroirs sans tain

voilés D’INCONSCIENCE

 

un musée du carnaval du rire

carnaval de la ville travestie

réconciliation cynique de pantins

masqués déguisés de joie

d’oubli et D’IGNORANCE

 

des pelouses vertes

des bancs de pierres sèches

des avenues bien alignées

comme autrefois les soldats armés

des immeubles aux cages irréprochables

où s’entassent LE SILENCE

 

Il reste

un arc de cercle évocateur ?

peut-être

des martyrs silencieux ?

peut-être

mes mots et mes larmes ?

jusqu’à quand ?

 

Dans les rues, sur les places

rien ne trouble la paix

des yeux des vivants fixés

sur l’écran des portables éclairés

des vivants devenus

BORGNES de leur histoire

des vivants SANS HISTOIRE

qui vivent avec le vide

la vie tronquée

l’envers des décors

les espaces entre-deux

sans être l’empire du milieu

car il n’y a plus d’empire

ni de milieu

des vivants SANS MÉMOIRE

 

des îlots de vies

les uns sur les autres

empilés comme des cubes

aux images décalées

aux parois disjointes

aux ensembles déstructurés

reproductions de gueules cassées

de Blanche neige détraquée

de 7 nains éparpillés

des vivants circulant sur les CORPS OUBLIÉS

des vivants automates dans le calme de la ville

reliés par des cris ou des sourires

ou par des ondes ou par des sons de cloches

à heures dites

des bruits de ville ?

des BRUITS DE VIES ?

 

NON

une différence entre deux silences

à BADAJOZ L’AMNÉSIQUE.

 

 

Manuelle Parra. Inédito.

Imagen: Cartel alusivo a la matanza de Badajoz.