Mostrando entradas con la etiqueta Batania. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Batania. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de mayo de 2015

Si me sigues besando se va a caer



Ningún sin papeles será detenido esta noche en Madrid;

cuando la mujer que amo se acerque y me bese en los centros,

las patrullas huirán acosadas por troyas de niños salvajes.


Me besa y siento que cae El Corte Inglés. Me besa

y se apagan las luces de La Caixa. Me besa tan alto

que quiebran las bolsas, y muere el dinero,

y sufre el anciano incoloro de los metales.


Se va a caer el sistema si me sigue besando.

Con besos pedrada contra los lunes.

Con besos de lapa bajo los coches.

Con besos saliva contra las balas.

Con besos tornillo contra la usura.


Se va a caer, en serio, se va a caer.

Se están despertando los osos del viento.

Estamos a punto de vivirnos. Si

me sigues besando tan alto se va a caer,

Natalia, se va a venir al suelo

El Corte Inglés.


Batania / neorrabioso. El amor es una ave sin nido que pone huevos en el aire. Poemas de amor y destrucción. 2013.

Imagen: Régis Bossu, 1979.

lunes, 23 de junio de 2014

Vivienda/Viviendo


Señores del gobierno infinitivo,

participiamente diputados,

díganme cómo,

dónde comer sin comiendos,

dónde soñar sin soñandos,

de qué manera,

cómo reír sin riendos,

cómo cantar sin cantandos,

cómo el amor, cómo el beso,

cómo el feliz fornicio,

señores del gobierno infinitivo,

participiamente diputados,

escuchen, atiendan el gerundiando:


Si no hay vivienda no hay comiendo.

Si no hay vivienda no hay amando.

Si no hay vivienda no hay riendo.

Si no hay vivienda no hay soñando.



Si no hay vivienda no hay viviendo.






Batania. Neorrabioso. Poemas y pintadas. Ediciones La Baragaña, 2012.

Imagen: Burgosdijital. PAH Burgos

lunes, 5 de mayo de 2014

La historia



Si coges un libro de historia

y lo aprietas con las manos,

verás salir por sus costuras

regueros de sangre.


Ábrelo.


Leerás que los vencedores

siempre apelan

a Dios

y a la ley

y a la verdad

y a la patria,

pero ganaron porque tenían

más fusiles,

más cañones,

más soldados,

más granadas

y generales que estudiaban mejor

las líneas negras de los mapas.




Batania. Neorrabioso. Poemas y pintadas. Ediciones La Baragaña, 2012.

Imagen: Vasili Vereshchaguin. Apoteosis de la guerra, 1871.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Veinticinco recitales al día en Madrid



–¿A que no sabéis cuántos recitales hubo ayer en Madrid?
–¿Cuántos?
–Veinticinco. Y hoy, sólo para las 19:30, había doce.
JULIO SANTIAGO, poeta, mayo de 2008, en la Biblioteca Central

Cada día
se celebran
en Madrid
veinticinco recitales
de poesía para
nada
para nadie,
cada día se alzan
palabras a miles
en un globo naranja,
veinticinco poetas
tienden
sus poemas
en la ventana
y los versos
sacan los brazos
intentando
aferrarse
a algo,
a alguien,
pero no hay más
que vacío
más que
silencio
y los versos
heridos
van formando
charcos y dibujos
de calavera
que no se borran
hasta el anochecer;
postistas
garcilasistas
surrealistas
sociales
claroscuros
rilkeanos
cernudianos
bukowskianos
herméticos
descatalogados
de la experiencia
o de la inexperiencia
van lanzando su flecha
hacia un blanco
que ya no existe,
que ya
no se entiende,
insisten
con sus silvas
romances
redondillas
villancicos
sextinas
o versos libres
de obediencias
pero nadie
quiere detenerse
a escucharlos
salvo padres
madres
primos
novias
amigos,
salvo locos
por contrato
y mendigos
con reloj.
La ciudad se llena
de pentasílabos
yambos
trocaicos
alejandrinos
estrambotes
metonimias
sinéresis
hipálages
pero es
en vano
porque padecen
falta
de ojos,
padecen falta
de oídos,
los versos
se van acumulando
en las aceras
hasta que
las brigadas nocturnas
de limpieza
los recogen
uno a uno,
y por las prisas
algunos endecasílabos
pierden su acento
en sexta
y muchos sonetos
caen
en los vertederos
con sólo
doce versos
de tristeza.



Batania. neorrabioso. poemas y pintadas. La Baragaña, 2012.
Imagen: René Magritte. Golconda, 1953.

viernes, 10 de mayo de 2013

Compañeros de mi generación


Compañeros de mi generación,
ojos truncos, leones insonoros:
se van acumulando en nuestras caras
los estragos sordos de los relojes
y no hemos quemado un solo cajero. 

Pero ya lo quemaremos. 

Nacidos en medio de dos rebeldías,
nunca supimos de nuestro piano
ni en qué lugar nuestro concierto.
Miraos: tenemos casi cuarenta años
y no hemos tirado una sola piedra. 

Pero ya la tiraremos. 

¿Vamos a dejar que afloje la cuerda
de la que tiraron nuestros abuelos
y a nuestros hijos que vayan solos
por la nueva turbina del vértigo?
Sí, ya sé que nunca les ganamos. 

Pero ya les ganaremos. 


Batania. Neorrabioso. Poemas y Pintadas. La baragaña, 2012

miércoles, 29 de agosto de 2012

Se tarda tanto en caer de un andamio

Se tarda tanto

en caer

de un andamio

si eres

marfileño,

si eres

argelino,

si eres

peruano,

que tienes tiempo

de sobra

para recordar

el azucarillo

del café

de las nueve,

la quiniela fallida

por culpa

del Barça

o el último beso

carminado

de aquella chica

que no era

tu mujer.

Se tarda tanto

en caer

de un andamio

si eres

búlgaro,

si eres

marroquí,

si eres

rumano,

que los diarios

publican tu muerte

cuando aún

vas por el aire,

y tu familia

llora

ante el ataúd

y dispone

crisantemos

mientras sigues

cayendo,

y pasan los días

y los meses

y los años

y todavía estás

en el aire,

preguntando

dónde habrá

un suelo,

cuándo

acabará todo,

por qué

no se pone fin a esto

si eres

saharaui,

si eres

esloveno

si eres

boliviano.






Batania. Neorrabioso. Poemas y pintadas. Ediciones La Baragaña, 2012.

Imagen: El albañil herido, Goya.