lunes, 11 de mayo de 2026

[Y en juguetes, parques, columpios,]


 

Y en juguetes, parques, columpios,

tan solo veo sangre y escarcha.

Intento tejer mi mano en una rueca

que viene dejando rastrojos a miles de periplos

para no pisar un vertedero de grietas y usura.

Porque ahora todos somos un campo de pesticidas

donde se siembran personas para que brote

el mayor número de monedas.

Y yo también me rindo

ante el mar y ante la lluvia de alambre.

Y yo también me rindo

ante el peso que llevo a la espalda

por naufragar en medio de países cubiertos

por estercoleros y vómitos.

Y yo también me rindo

por ver unas grietas sujetar en nombre del mercado.

Ahora que

todo es podredumbre y nos dirigimos

en busca de la lápida

que nos ofrece el último plato

para escuchar a una orquesta con asientos vacíos.

Ahora que

nos educan para que nunca más miremos debajo de la cama.

Ahora que

todo es gente aniquilada por un pensamiento ceniza.

Ahora,

busco en algún cajón toda una memoria de ruina,

toda una memoria de sombra,

toda una memoria de grito

y lo único que encuentro es una memoria blanca,

una memoria quemada con fuego frígido

que sostiene el vértigo para que ardan todas las bocas del mundo.

Y tal vez, y aclaro, tal vez,

llegue el día en que la lluvia

seque el incendio de todas las maletas

donde lo único que permanece es el silencio y la mesura.

Y tal vez, insisto, y tal vez nada,

la lluvia de nuevo y tan solo la lluvia,

pueda sujetar esta, la maleta del paria.

 

 

Miguel Ángel Pozo. La lluvia que seremos. Mueve tu lengua, 2020.

Imagen: Elias Marcou. Incendio en el campo de refugiados de Moria, 2020.

sábado, 9 de mayo de 2026

Ladronas de lilas


 

A finales de abril

saltábamos la tapia,

sin importarnos los rasguños

en las piernas ni las quejas

de las madres ni los gruñidos

del dueño de la finca,

para comprobar si las lilas ya

habían florecido un año más.

Nos hundíamos

en su aroma reconocido

y en la satisfacción de imaginarlas

ya en el altar, a sus pies.

 

Había que tener fe

y la teníamos.

Guiadas por esa fe

contraveníamos el mandamiento,

una incoherencia que nos salvaba.

 

La creencia se marchitó,

como las lilas,

y fue sustituida por otras diferentes

que también han languidecido.

 

Hoy de nuevo es abril,

el mes más cruel,

y ahí están las lilas que no

llegamos a cortar,

meciéndose en las ramas

al viento que mejor sopla.

 

 

Amalia García Fuertes. En Voces del Extremo: Poesía y Memoria. Burgos – Gamonal. VV. AA. Coordinación: Amalia García Fuertes y Conrado Santamaría Bastida. Ediciones Cimarrón, 2026.

Imagen: Mijaíl Vrúbel. Lilas, 1900.

jueves, 7 de mayo de 2026

[¿Cuántos años de rabia es suficiente?]


 

Asunción García Goñi, 18 meses,

asesinada junto a su madre embarazada

y 5 hermanos y hermanas en la sima de Legarrea

 

¿Cuántos años de rabia es suficiente?

¿Cuántos años de olvido en esa sima?

¿Cuánto dura el dolor de las heridas

al toparse de frente con la muerte?

 

Solo había empezado justamente

a sentir el aliento de la vida.

Recién llegada, tan cría, tan chiquilla,

y tan duro el destino de su suerte.

 

Le sorprendió el horror al año y medio

junto al miedo de toda su familia

que despeñaron en aquel infierno.

 

Y no hay razón que entienda ese momento.

Legarrea será con sus insidias

fiel reflejo del monstruo y de aquel tiempo.

 

 

Mikel Sanz Tirapu. Republicana. Léolo Edición, 2025.

Imagen: Castelao. Escena de guerra. Os froitos galegos da civilización cristiá. 1939.

miércoles, 6 de mayo de 2026

¿Qué se entiende por economía?


 

Es una ciencia inventada por la clase dirigente para apoderarse del fruto del trabajo de las clases bajas.

¿Cómo se denomina el fruto del trabajo de las clases bajas?

Capital.

 

 

August Strindberg. Breve catequese para a clase oprimida. Traducción del sueco: Alexandre Pastor. Traducción del portugués: Conrado Santamaría. Ulmeiro, 2003.

Imagen: Emil Otto Hoppé. Bolsa de Londres, 1937.

martes, 5 de mayo de 2026

PREPARAN UNA GUERRA MÁS EN LA TELE


 

Veo sus caras largas de gente enterada

Oigo sus tambores de guerreros

Veo vídeos de maniobras militares

Oigo los motores de los tanques

Veo personas interesadas en lo bélico

Oigo baladronadas de niños

Veo sus rostros satisfechos

Oigo a locutores, políticos y soldados

Miro a mis hijas y tengo miedo

 

 

Fernando Barbero Carrasco. La muerte siempre nos deja con algo por hacer. Ediciones Rilke, 2026.

Imagen: Nick Hedges