Construimos los enormes
andamiajes de la noche beso a beso.
Pero luego, de mañana,
volvemos al redil de la codicia.
De noche, si soñamos, las
cosas nos hablan sin tapujos.
De día, la mentira anida en
nuestras casas.
Se sabe que de noche los
gatos son más libres.
De día, espera el perro a su
amo y su cadena.
De noche, las estrellas nos
recuerdan la luz primigenia.
Las linternas del día
siempre ciegan, nunca alumbran.
De noche, los que duermen
susurran hacia dentro.
De día, sólo gritan.
De noche, refulgimos.
De día, somos óxidos.
Miguel Ángel García Argüez. En
Voces del Extremo. Antología 1999-2011.
VV. AA. Coordinador: Antonio Orihuela. Fundación Zenobia Juan Ramón Jiménez,
2011.
Imagen: Conrad Felixmüller. Kohlenbergarbeiter, 1920.