No quiero
No quiero
Que las aulas se cierren
Que Platón esté ausente
Que la letra se pague
Que el pupitre del pobre se
quede sin nombre
No quiero
Que los sueños emigren
Que se busque El Dorado
Que el talento se ausente
Que el camino no lleve retorno
No quiero
Que el mercado me piense
Que el rector se arrodille
Que la pluma se rompa
Que se escuche el silencio
No quiero
Que la cátedra tenga partido
Que el paraninfo encubra
corruptos
Que en Suiza se escondan
millones
Que los labios encierren mentiras
No quiero
Que la madre no tenga morada
Que la banca no tenga piedad
Que el dinero quite la vida
Que el desahucio arruine el
hogar
No quiero
Que el pueblo pague coronas
Que el gobierno esconda
secretos
Que los cínicos ocupen
escaños
Que el Parlamento sea un
juego de engaños
No quiero
Que la utopía lleve pistola
Que la rebeldía se quede
llorando
Que la esperanza se vuelva
marchita
Que la alegría se quede en
sonrisa
No quiero
Que la patera se quede sin
playa
Que la valla arranque la
piel
Que la tumba se quede sin
nombre
Que la sanidad cobre el
dolor
No quiero
Que la ambición sea una meta
Que la historia la escriban
los malos
Que en la cárcel se encierre
a los buenos
Que el parado se quede
olvidado
No quiero
Que la prole camine sin
rumbo
Que la amargura guíe sus
vidas
Que el trabajo no encuentre
sus manos
Que el salario se llame
miseria
No quiero
Que la tierra se quede
baldía
Que la mar se vista de luto
Que el bosque no tenga
colores
Que los sueños no tengan
amores
No quiero, no quiero, por favor
no quiero
Que el poder ordene callar
Cuando el pueblo grita: NO
QUIERO.
Este
poema fue leído en la Sala Polisón en un acto que la Plataforma por la Escuela
Pública realizó el 20 de marzo de 2013.
Ángel
Barredo. En ¿Por qué gritamos? VV.
AA. Ediciones El Perdigón, 2014.
Imagen:
Ángel Barredo en el Cómic Gamonal: en el
eco de un mismo recuerdo, de Sergio Izquierdo Betete y María de la Fuente
Soro. Prólogo: Alfonso Zapico. La Oveja Roja, 2021.