miércoles, 30 de septiembre de 2026

[Envejezco]


 

Envejezco

y no siento nostalgia de mi juventud

pero sí me duele

no haberla consumido

entonces contra el poder.

 

 

Em faig vell

i no enyoro pas la joventut

però sí que em dol

no haver-la consumit

aleshores contra el poder.

 

 

Pep Castells Casellas. En Poesía y emergencia. Voces del Extremo 2026. VV. AA. Coordinadores: Antonio Orihuela y Ángela Orihuela. ACSAL, 2026.

Imagen: Monique Jacot, Mailand, 1984.

martes, 29 de septiembre de 2026

CUANDO ME PAGAN


 

cuando me pagan muy bien

cuando me pagan

yo ya no sé distinguir

el grano de la paja

cuando me pagan muy bien

todo es más dulce y el traga traga

no duele tanto

 

cuando me pagan

 

 

Pablo Iráculis. En Poesía y emergencia. Voces del Extremo 2026. VV. AA. Coordinadores: Antonio Orihuela y Ángela Orihuela. ACSAL, 2026.

Imagen: Adál Maldonado

lunes, 28 de septiembre de 2026

EL ORÁCULO DE LAS ENCIMERAS


 

Unas aceitunas arrugaban su verdor bajo la mística luz que no llegaba.

Un alzacuellos ocultaba su impotencia con una sonrisa y decía la nada.

La cocinera de los solitarios ahogó el mal augurio y otra uña cayó sobre el viejo delantal de los siglos.

Caen las uñas, cae el alzacuellos, caen las aceitunas.

Y la luz no llegaba.

 

 

Sacha Viveros. La semilla que incendió el invernadero. Cinabrio, 2020.

Imagen: Glen Martin Taylor

miércoles, 23 de septiembre de 2026

[No pienses que es natural]


 

No pienses que es natural

-te lo he dicho ya mil veces-

el rosario de sandeces,

violencia y sexo brutal

que gruñe tu red social:

está diseñada así,

con rigor de bisturí,

para extirpar tu conciencia

e implantarte la indolencia

de un pelele maniquí.

 

 

Abdías Gandul. Últimas décimas pésimas. El Alipende, 2026.

Imagen: Paweł Kuczyński

martes, 22 de septiembre de 2026

Epitafio


 

Unos fijan los ojos en la antorcha,

quizá en el terciopelo ebrio de la sangre,

yo en los momentos dramáticos,

me fijo en los zapatos del herido,

del que llega en patera

cosido a puñaladas por el mar

o del ladrón que huye con el bolso.

 

En la última tragedia

con que la puta vida nos ha zarandeado

para hacernos conscientes del regalo

que es vivir en salud

pagando medicinas con las migas

del mal comer,

desahuciados, recortados a cachos,

vi una fotografía en la que unos zapatos

insolentes me buscaban los ojos

para que yo escribiera este epitafio:

murieron con zapatos preparados

para la fiesta grande del patrón

y llegaron confusos al infierno.

 

 

Elvira Daudet. En Entre los poetas míos… Elvira Daudet. Colección antológica de poesía social, vol. 153. Biblioteca virtual Omegalfa, 2024.

Imagen: Marco Risovic