sábado, 21 de febrero de 2026

MEDITERRÁNEO


 

fue el último mar

toda la extensión de los ojos rompiendo

la piel del mundo

 

toda la circunstancia del viaje rasgando

la soledad del verso

 

toda la conmoción de la sed en el banquete

de las aves solfeando el espanto

del éxodo

 

nos queda la miseria humana en la cubierta

de la noche bebiendo la sangre de un barco

destrozado

 

y la confesión de otra biografía naciendo

en el cielo del poema                     casa líquida en el inmenso

fulgor del nombre

 

mar primordial

 

 

MEDITERRÂNEO

 

foi o último mar

toda a extensão dos olhos rompendo

a pele do mundo

 

toda a circunstância da viagem rasgando

a solidão do verso

 

toda a comoção da sede no banquete

das aves solfejando o espanto

do éxodo

 

sobra-nos a miséria humana no convés

da noite bebendo o sangue dum navio

destroçado

 

e a confissâo duma outra biografia a nascer

no céu do poema                casa líquida no imeso

clarâo do nome

 

mar primordial

 

 

Ângela Almeida. En Inventário das travessias. VV. AA. Coordinadores: Pedro Miguel Salvado, António Lourenço Marques, Moana Soto, Stefania di Leo y Carlos Serrano. Traducción: Conrado Santamaría. Ed. Labirinto, 2023.

Imagen: Anthony Jean/SOS Mediterranée

viernes, 20 de febrero de 2026

Rapsodia Para Un Hombre Triste


 

A Palestina.

 

Sé del sístole,

sé que cambio como cambia la hoja de Dagame después de la lluvia.

No creo sea posible escribir solo de amores,

puritanas historias y Elfos,

ahora que le he visto a ese hombre la tristeza

como fiera asomada a los ojos

con un raro susto de finales

signo de muertes pasadas y futuras.

Un hombre asomado en mi televisor

con un niño entre los brazos

y dos ojos enormes.

Un hombre cual isla

hundido poco a poco en mi rutina

en mi felicidad de gente ajena

de cocoteros y novias académicas;

así de simple como si no importara.

 

En el televisor una muchacha cósmica

de blusa almibarada y cejas rojas

ha dicho que el matador se cree inocente,

solo fue un daño colateral;

algo así como un error cabalístico,

un desacierto de Dios,

un mal teclaso.

La escucho mientras me agito en el sillón.

Cerca los tranquilos butacones,

la fría mesita de noche,

el viejo librero dormido.

¡Pero es un niño, me digo!

Palma caída,

gorrión de ala rota;

y brota entonces desde la garganta este grito mío,

para que la tristeza de aquel hombre

no sea solo su tristeza,

porque un niño muerto

no es un piano que se calla y ya.

 

 

Julio César Pérez Verdecia. En Poetry Planetariat. Kathmandu / Medellín. Vol. 11. Worl Poetry Movement. Febrero, 2026.

Imagen: Mohammed Saber. Campo de refugiados de Al Shatea, en Ciudad de Gaza, 2025.

jueves, 19 de febrero de 2026

CIUDAD PREVISTA


 

Me guardé para epopeyas

que jamás escribiré.

Poetas de Minas Gerais

y bardos del Alto Araguaia,

vagos cantores tupís,

recoged mi pobre acervo,

prolongad mi sentimiento.

Lo que yo escribí no cuenta.

Lo que deseé lo es todo.

Recuperad mis palabras,

mis bienes y mi inquietud,

haced el canto ardoroso,

lleno de antiguo misterio,

mas límpido y esplendente.

Cantad ese verso puro,

que se oirá en la Amazonia,

en la choza del agreste

y en el suburbio carioca,

en el bosque, en villa X,

en la escuela, en el taller,

territorio de hombres libres

que será nuestro país

y será patria de todos.

Hermanos, cantad al mundo

que no veré, mas vendrá

un día, quizá en mil años,

tal vez más… no tengo prisa.

Un mundo al fin ordenado,

una patria sin fronteras,

sin leyes ni reglamentos,

una tierra sin banderas,

sin iglesias ni cuarteles,

sin dolor, sin fiebre, ni oro,

solo un modo de vivir,

y en tal modo la variedad,

toda la diversidad

que hay dentro de cada uno.

Una ciudad sin más puertas,

de casas sin añagazas,

un país de gloria y risas

como ninguno hubo nunca.

Y no es mío este país,

poetas, ni vuestro aún.

Mas llegará a ser un día

el país del ser humano.

 

 

CIDADE PREVISTA

 

Guardei-me para a epopeia

que jamais escreverei.

Poetas de Minas Gerais

e bardos do Alto Araguaia,

vagos cantores tupis,

recolhei meu pobre acervo,

alongai meu sentimento.

O que eu escrevi não conta.

O que desejei é tudo.

Retomai minhas palavras,

meus bens, minha inquietação,

fazei o canto ardoroso,

cheio de antigo mistério

mas límpido e resplendente.

Cantai esse verso puro,

que se ouvirá no Amazonas,

na choça do sertanejo

e no subúrbio carioca,

no mato, na vila X,

no colégio, na oficina,

território de homens livres

que será nosso país

e será pátria de todos.

Irmãos, cantai esse mundo

que não verei, mas virá

um dia, dentro em mil anos,

talvez mais… não tenho pressa.

Um mundo enfim ordenado,

uma pátria sem fronteiras,

sem leis e regulamentos,

uma terra sem bandeiras,

sem igrejas nem quartéis,

sem dor, sem febre, sem ouro,

um jeito só de viver,

mas nesse jeito a variedade,

a multiplicidade toda

que há dentro de cada um.

Uma cidade sem portas,

de casas sem armadilha,

um país de riso e glória

como nunca houve nenhum.

Este país não é meu

nem vosso ainda, poetas.

Mas ele será um dia

o país de todo homem.

 

 

Carlos Drummond de Andrade. A rosa do povo, 1945. Traducción: Conrado Santamaría.

Imagen: René Magritte. L’utopie, 1945.

miércoles, 18 de febrero de 2026

O no se escucha


 

Se escucha la sangre,

el arrastrarse para oler el pan.

Se escuchan los disparos,

el celo en los drones,

los muertos hablando al unísono.

Se escucha el llanto en cada

subterráneo de la oscuridad.

 

El esqueleto de un niño

vuelve a ser asesinado

cada vez que alguien,

para no escuchar,

se tapa los oídos

y los ojos.

 

Mientras, en otro sitio,

alguien recrimina una masacre y le dicen

que por qué no se lleva a su casa

a los masacrados,

si tanto le duelen.

 

Ya no se crece.

Ya no se duerme.

Se escucha esta notable diferencia entre usted

y su vecino.

Ya no se baila.

Se escucha todo menos la música.

 

 

Elena Román. En Poetry Planetariat. Kathmandu / Medellín. Vol. 11. Worl Poetry Movement. Febrero, 2026.

Imagen: Omar Ashtawy. Ahmed Abu Saada, 20, struggles to survive in a tent in Gaza City after losing his wife, Walaa Juha, in an Israeli airstrike just three days after their wedding, 7 January.