martes, 2 de junio de 2026

Barrio de refugiados


 

No rendirse funciona así.

John Berger

 

Las palabras son más pequeñas que lo que sucede afuera.

Hay palabras hormiga

                              palabras de arena

                                                           palabras rotas.

Escombros muros trincheras de palabras sin justicia.

 

Allá están la conmoción y las balas.

Muy lejos quedó esa tierra

                              que llamaban patria.

Los amigos. Los asesinados. Los queridos.

A qué lugar del mundo

                              iremos?

Cómo haremos para volver?

 

Unos chicos juegan a las bolitas en la calle de piedra.

Nada recuerdan. Aunque de noche en noche

                              gritan contra el miedo.

 

Un jardinero arrastra su carretilla, sus macetas y sus plantas.

Recuerda su jardín, su olivar, su tierra arrasada.

Un viejo dibuja una casa sin ventanas y una niña en la puerta.

Recuerda aquella niña con su carrito y su muñeca.

 

Otro corta una tabla y lo veo rascarse la cabeza.

No quiere recordar que un día le dijeron

andate / terrorista / sucio /indeseable/extranjero /

 

Una mujer que parece anciana y tal vez lo sea

                              barre despacito las hojas del otoño.

Recuerda a su hombre perdido en la guerra.

 

Una muchacha de piel cetrina

                              me dice hej

en esta lengua que no es la suya. Ni la mía.

No puedo imaginar qué recuerda.

 

                              “No rendirse funciona así”.

 

Las palabras ajenas no sirven para rezar.

No sirven para el lamento.

No sirven ni siquiera

                              para salvar los nombres.

Acaso sirven para conjurar el miedo.

 

En esta mañana de bruma cenicienta

                              instalada en la vereda

/en Uppsala/ lejos de esa aldea

                    que siempre será la patria

una muchacha engarza lanas de colores

                    teje y borda

como potencia de abrigo.

Y canta nanas

          como en un santuario

                              para el niño que está por parir.

                              En este suelo

                              en esta nieve en este invierno.

                                       En este otro amanecer.

 

                                       “No rendirse funciona así”.

 

 

Silvia N. Barei. Nosotras (Poemas en diálogo). Alción Editora, 2020.

Imagen: ACNUR/A.McConnell. Familia siria refugiada en el sur del Líbano, 2014.

lunes, 1 de junio de 2026

ASALVAJADAS


 

«Se volvió a gusano mariposa

cansada de volar y no poder.

A arrastrarse al fondo de las cosas

a ver si dentro puede comprender.»

Extremoduro

 

Mientras la maleza

siga plagando

inexplorados caminos,

una frondosa indolencia

cegará nuestra mirada.

 

Nos saldrán ortigas por la boca

con las mismas excusas de siempre.

Se tapizarán de musgo

las incoherencias visibles

pese al camuflaje.

 

Y ni así cambiaremos.

El confort del privilegio

consigue que se pudran

las lianas por desuso,

y fortalece el sistema.

 

Sólo nos quejamos.

 

De todas es sabido,

que en la jungla

el crujir de una rama

puede costarte la vida.

 

Pero a vista de pájaro,

no podremos ocultar,

que la selva nos asedió

porque las salvajes

fuimos nosotras.

 

 

Miriam Selfa Carranza. Primum non nocere. Una crítica lírica a la psicología hegemónica. Fundación María Fulmen, 2023.

Imagen: Sebastião Salgado

domingo, 31 de mayo de 2026

[La conversación discurre entre amables muestras de amistad]


 

La conversación discurre entre amables muestras de amistad

y optimismo a pesar de la crisis ambiental

y de la falta de sostenibilidad de nuestro entorno

a pesar de la innumerable lista de desaprensivos chivatos

y de las en apariencia suaves circunstancias

a pesar de la neurótica comunicación entre semejantes

que carece de importancia comparada

con cualquier comentario o mueca de uno de mis amigos

los que buscan con alegría los caminos desandados

los que colman de agua dulce el fondo del mar

los que llenan de materia los espacios vacíos entre átomo y átomo

los que hacen de la poesía un acto cotidiano y de la cotidianeidad

un verso esquivo con ansia de nudo

–aquellos que hacen de la vida un gesto de libertad mientras otros

se afanan en la destrucción del planeta

o en las bombas de racimo

o en la desesperación de los pueblos

o en el exterminio de las luces

o en el suicidio colectivo–

 

la conversación discurre entre guiños de mutua confianza

y cariño

así sea por siempre

sagrada amistad

 

 

Pedro del Pozo. En Voces del Extremo. Antología 1999-2011. VV. AA. Coordinador: Antonio Orihuela. Fundación Zenobia Juan Ramón Jiménez, 2011.

Imagen: Henri Cartier-Bresson. Sarajevo,1965.

sábado, 30 de mayo de 2026

OTAN en MADRID (2022)


 

He visto sus tristes rostros

sonreían sin pudor metidos en sus brillantes trajes

adornados de sus corbatas elegantes

Mientras, sus parejas compraban en Louis Vuitton

 

Han elegido nuevos enemigos y territorios a odiar

y los han señalado entre bromas insoportables

Hacen falta más armas, han dicho, rotundos

Pensaban en el dinero y en quienes lo tienen

 

Han establecido la clarísima prioridad

Cabezas nucleares, destructores y bombas

contra educación, cultura y salud públicas

¿Quién sabe?, quizá tengamos una buena guerra

 

 

Fernando Barbero Carrasco. En Voces del Extremo: Poesía y Memoria. Burgos – Gamonal. VV. AA. Coordinación: Amalia García Fuertes y Conrado Santamaría Bastida. Ediciones Cimarrón, 2026.

Imagen: Autoría no encontrada. OTAN Madrid, 2022.