Escombros con hoguera
"Quien duerme, quien duerme, quien duerme, despierte." Lope de Vega
lunes, 20 de julio de 2026
domingo, 19 de julio de 2026
Romper el silencio
“Callada, estate callada”, le dijo su madre cuando la llevó de la mano hasta la casa grande.
Callada, limpia en silencio.
Callada, cocina en silencio.
Callada, sirve la comida en silencio.
Callada. Como todas y cada una de sus hermanas llevadas también de la mano y repartidas entre las otras casas grandes.
Calladas, sumisas, obedientes, ojos grandes, bocas cerradas,
delantales pulcros, manos ásperas de frío,
estómago hambriento, piernas juntas, casa ajena, jergón de chinches.
“Callada, estate callada”
y no digas que esas tierras que les enriquecen ahora, antes fueron de padre.
Callada y no digas que esa alacena fue la que dejó la marca de su ausencia
en la pintura de la cocina de tu casa.
Y no digas que no te pagan, que te humillan y desprecian.
Porque padre no tiene tumba a la que llevar crisantemos.
Porque los hermanos gastaron sus suelas y nunca volvieron.
Porque madre es ‘la viuda’ sin certificado de muerte.
Y dales las gracias
porque te ‘acogen’, aún siendo la hija del rojo,
porque te alimentan, como a sus perros
porque te dan cobijo bajo su techo, como cristianos buenos que son
porque te permiten visitar a la madre una vez al mes
porque los domingos tienes misa y te bendice ‘Él’
porque ya te trenzas el pelo y sólo te pasearon una vez.
Callada. Callada cuentas las horas que trabajas.
Callada repasas los nombres de todos para no olvidarles
Callada cuando te mira el señorito y te cubres los pechos
Callada cuando te hacen tía de un hijo sin padre.
Callada cuando llora madre, sola, en su casa vacía
y nadie pronuncia palabra para consolarla.
“Callada, estate callada”, a la espera de que pasen los años.
A la espera de que te reviente la garganta.
A la espera de que florezcan entre los surcos de labranza los huesos del padre
de que muera madre, sola, con su mandato en los labios
de que los sobrinos, ya varios sin padre,
crezcan a la par que los hijos de los señoritos
y les miren a los ojos y les sostengan la mirada.
Callada hasta que tu grito de rabia rompa, rompa
el silencio impune que te acompañó durante décadas.
Callada, nunca más, callada.
Ventura Ruiz. En Voces del Extremo: Poesía y Memoria. Burgos – Gamonal. VV. AA. Coordinación: Amalia García Fuertes y Conrado Santamaría Bastida. Ediciones Cimarrón, 2026.
Imagen: Vilhelm Hammershøi. Interior Strandgade 30, c. 1902.
viernes, 17 de julio de 2026
[liberar la belleza]
liberar la belleza
romper los espejos
andar seguros
mirar al frente
alcanzar la paz
enfrentar el miedo
negarse a huir
dignificar la derrota
Ferran Fernández. Metanoia. El Desvelo Ediciones, 2024.
Imagen: Francesca Woodman
jueves, 16 de julio de 2026
v_isible
ya lo veréis, no habrá que esperar mucho
la visible mano de la naturaleza
le va a romper todos los dedos
a la mano invisible del mercado
lacaiguda. hasta que hierva el océano. https://asformigas.info/hasta-hierva-oceano-lacaiguda/
Imagen: Arnau Alemany. Barco en el desierto, 2002.
miércoles, 15 de julio de 2026
[Estamos a catorce de Julio.]
Estamos a catorce de Julio.
Son las cinco de la tarde. Llueve con toda
una tercera esquina de papel secante.
Y llueve más de abajo ay para arriba.
Dos lagunas las manos avanzan
de diez en fondo,
desde un martes cenagoso que ha seis días
está en los lagrimales helado.
Se ha degollado una semana
con las más agudas caídas; hase hecho
todo lo que puede hacer miserable genial
en gran taberna sin rieles. Ahora estamos
bien, con esta lluvia que nos lava
y nos alegra y nos hace gracia suave.
Hemos a peso bruto caminado, y, de un solo
desafío,
blanqueó nuestra pureza de animales.
Y preguntamos por el eterno amor,
por el encuentro absoluto,
por cuanto pasa de aquí para allá.
Y respondimos desde dónde los míos no son los tuyos
desde qué hora el bordón, al ser portado,
sustenta y no es sustentado. (Neto.)
Y era negro, colgado en un rincón,
sin proferir ni jota, mi paletó,
a
t
o
d
a
s
t
A
César Vallejo. Trilce, 1922. Obra poética completa. Alianza, 1988.
Imagen: Semión Agroskin. Puerta, 2012,












