lunes, 23 de marzo de 2026

FIN Y PRINCIPIO


 

Después de cada guerra

alguien tiene que limpiar.

No se van a ordenar solas las cosas,

digo yo.

 

Alguien debe echar los escombros

a la cuneta

para que puedan pasar

los carros llenos de cadáveres.

 

Alguien debe meterse

entre el barro, las cenizas,

los muelles de los sofás,

las astillas de cristal

y los trapos sangrientos.

 

Alguien tiene que arrastrar una viga

para apuntalar un muro,

alguien poner un cristal en la ventana

y la puerta en sus goznes.

 

Eso de fotogénico tiene poco,

y requiere años.

Todas las cámaras se han ido ya

a otra guerra.

 

A reconstruir puentes

y estaciones de nuevo.

Las mangas quedarán hechas jirones

de tanto arremangarse.

 

Alguien con la escoba en las manos

recordará todavía cómo fue.

Alguien escuchará

asintiendo con la cabeza en su sitio.

Pero a su alrededor

empezará a haber algunos

a quienes les aburra.

 

Todavía habrá quien a veces

encuentre entre hierbajos

argumentos mordidos por la herrumbre,

y los lleve al montón de la basura.

 

Aquellos que sabían

de qué iba aquí la cosa

tendrán que dejar su lugar

a los que saben poco.

Y menos que poco.

E incluso prácticamente nada.

 

En la hierba, que cubra

causas y consecuencias,

seguro que habrá alguien tumbado,

con una espiga entre los dientes,

mirando las nubes.

 

 

Wislawa Szymborska. Fin y principio, 1993. En El gran número. Fin y principio y otros poemas. Hiperión, 2010. Edición: Maria Filipowicz-Rudek y Juan Carlos Vidal. Estudio introductorio: Małgorzata Baranowska. Traducción: Abel A. Murcia Soriano.

Imagen: Helene Weigel en Madre Coraje y sus hijos, de Bertolt Brecht.

domingo, 22 de marzo de 2026

LA DICHA DE LOS DINAMITEROS


 

La violencia es una forma de felicidad.

¿Contra qué se dispara una revolución?

Contra los privilegios.

 

Los privilegios constituyen la violencia

de los poderosos.

 

Ganarse la vida en un horno de ladrillos

no es ningún privilegio.

 

Los ladrilleros huelen la felicidad

de siglo en siglo

cuando se dispara una reventazón.

 

Un albañil no construye palacios para él,

pero se las arregla de cuando en vez para

volarlos

y saborear la dicha de los dinamiteros.

 

 

Leoncio Bueno. La dicha de los dinamiteros. Antología (1966-2014). Edición y selección: Gian Pierre Codarlupo. Editorial Ultramarina C&D, 2025.

Imagen: Mijail Pávlovich Trujánov. Minero, 1959.

sábado, 21 de marzo de 2026

LOS NIÑOS


 

En el Vietnam hay niños; nacen niños.

Traídos a la vida cada día

por la corriente irreprimible

del poderoso amor, confiadamente,

osadamente nacen. Son pequeños,

son dulces y dorados

como la piel del plátano maduro.

No saben nada; sólo

vivir. Y sólo quieren

vivir al sol, al beso y a la brisa;

beber amor por todos los sentidos;

comer, reír, llorar. Y enderezarse

como los tallos del arroz, primero;

luego, como los troncos de la selva.

Mirad y ved los niños aplastados,

acuchillados, rotos,

perforados, roídos

por el napalm; mirad sus carnes puras

llagadas hasta el hueso;

ved las vacías cuencas de sus ojos.

(El yanqui escribe a la familia

y manda besos a los pequeñines.)

 

 

Ángela Figuera Aymerich. Obras completas. Hiperión, 2009.

Imagen: Rizek Abdeljawad. Khan Younis, 2023.

viernes, 20 de marzo de 2026

JUEGO DE NIÑOS


 

Se necesita la imaginación de un niño

para transformar el mundo en un juguete:

un triciclo sin ruedas en un avión supersónico

unas latas vacías en un tren de pasajeros

unas cajas de cereales en una ciudad hermosa

 

Se necesita la imaginación de un adulto

para transformar un avión supersónico

en una máquina de disparar misiles

un tren de pasajeros

en un caos de fierros retorcidos

una ciudad hermosa

en un montón de escombros radiactivos

 

Se necesita el ejemplo de los mayores

para que los niños jueguen a la guerra

 

 

Óscar Hahn. Pena de vida, 2008. En Archivo expiatorio. Poesías completas (1961-2009). Visor, 2009.

Imagen: AFP. Bombardeos de Israel sobre Beirut, marzo 2026.