sábado, 17 de octubre de 2026

NO TENÍAN NADA QUE PERDER


 

No tenían nada que perder,

los Solidarios, las Solidarias.

La vida entonces no valía nada.

Ahora es distinto.

Nosotros podemos perder el trabajo

y la hipoteca

y el coche nuevo de alta gama

que compraremos dentro de tres años

y el unifamiliar a los cuarenta y cinco

y la universidad de los niños,

que ahora empiezan Infantil,

las 95 pulgadas,

el viaje a Nueva York,

la graduación de la hija

y la boda del bebé,

nuestras películas de superhéroes,

nuestras sesiones de gimnasio prepagadas,

las vacaciones y el próximo mundial,

la caja, la corona y el nicho.

Ahora tenemos mucho que perder.

Ellos no tenían nada,

los Solidarios, las Solidarias.

Sus vidas no eran tan valiosas

como las nuestras.

 

 

Amalia García Fuertes. Inédito.

Imagen: Sim. Boceto desde las barricadas, 1936. Fotografía: José Luis Rey Vila.

viernes, 16 de octubre de 2026

NECROCOPLILLA


 

De la mano de la muerte

vamos tú y yo,

tú cegadito de odio,

y yo de amor.

 

 

Julián Briñas. La poca vergüenza. Gentuza Ediciones, 2026.

Imagen: MiraRuido

jueves, 15 de octubre de 2026

[Somos pocos y dispersos,]


 

Somos pocos y dispersos,

con la cualidad borrosa del objeto

de terror en el relato clásico,

no hay límite preciso ni frontera interna.

Cuando nos encontramos, la conservación

se reanuda sin interrupciones,

secuencias de diálogo activas

en varios continentes. Y después

abandonadas. Me refiero al insecto Samsa,

quién sabe cómo de grande era y cómo su cabeza,

lo que podría tomarse por rostro.

Nosotros sí entendemos la voz, aunque luego

prolongadamente callemos, como si

el corte fuera la supervivencia

y permitiera seguir habitando

entre los mudos. Nǐ hǎo ma?

Nǐ shì nǎ guó rén?

 

 

Miguel Casado. El sentimiento de la vista. Tusquets, 2015.

Imagen: Aleksandr Dashevskiy. Entrada en Europa, 2013.

miércoles, 14 de octubre de 2026

Memoria y justicia de un almendro


 

Por donde entra en el pecho una bala

también puede

enraizar un almendro.

 

En la tierra que encubre la ignominia,

bajo su obcecación estéril,

reivindica inexorable cada flor

el ejemplo de lucha

en equipo del planeta.

 

Dicen que a Agustín Martínez Royo,

alcalde de Alcanadre,

le arrancaron los genitales,

que lo torturaron y pegaron con su propio brazo partido

antes de fusilarlo y enterrarlo

el 14 de agosto de 1936.

 

Para exhumar las respuestas

que pisan los “vencedores”

no bastan pico y pala.

 

Agustín yacía aparte,

no estaba junto a los otros 28 asesinados.

 

De entre los vivos, cuarenta y tres años después,

alguien recordó que Agustín

siempre llevaba

almendrucos en los bolsillos.

 

Contra el alzheimer totalitario,

con los nutrientes de la derrota y de Agustín,

se hizo justicia un almendro.

 

La memoria ya tiene en dónde

poner sus flores. 

 

 

Ritxi Poo. En Voces del Extremo: Poesía y Memoria. Burgos – Gamonal. VV. AA. Coordinación: Amalia García Fuertes y Conrado Santamaría Bastida. Ediciones Cimarrón, 2026.

Imagen: Pierre Bonnard. El almendro en flor, 1947.

martes, 13 de octubre de 2026

[canto a las operarias que fabrican las bolsas de plástico]


 

canto a las operarias que fabrican las bolsas de plástico / esas que luego hacen islas en el centro de los océanos / que todo lo meten en una de ellas / lugar de refugio de todos los objetos // canto a los señores que las apilan en un armario de la cocina / las clasifican por tamaños y galgas / por la idoneidad de su uso / por los colores del anunciante // canto con el hombre que maneja cada día / la prensa hidráulica que las hace balas / en la planta de reciclaje de las afueras / perfecto cubo de 50 por 50 por 50 / apilado en la precisión del beneficio / cobijo materno de cucarachas y residuos / rebosantes en brillo del desperdicio // canto al extrañado que cierra la puerta a la noche / e invita a pasar a los roedores

 

Pablo Müller. Legolan. L. U. P. I. (La Única Puerta a la Izquierda), 2021.

Imagen: Edu Ponces