domingo, 19 de julio de 2026

Romper el silencio


 

“Callada, estate callada”, le dijo su madre cuando la llevó de la mano hasta la casa grande.

Callada, limpia en silencio.

Callada, cocina en silencio.

Callada, sirve la comida en silencio. 

Callada. Como todas y cada una de sus hermanas llevadas también de la mano y repartidas entre las otras casas grandes.

Calladas, sumisas, obedientes, ojos grandes, bocas cerradas, 

delantales pulcros, manos ásperas de frío, 

estómago hambriento, piernas juntas, casa ajena, jergón de chinches.

“Callada, estate callada” 

y no digas que esas tierras que les enriquecen ahora, antes fueron de padre.

Callada y no digas que esa alacena fue la que dejó la marca de su ausencia

en la pintura de la cocina de tu casa.

Y no digas que no te pagan, que te humillan y desprecian.

Porque padre no tiene tumba a la que llevar crisantemos.

Porque los hermanos gastaron sus suelas y nunca volvieron.

Porque madre es ‘la viuda’ sin certificado de muerte.

Y dales las gracias 

porque te ‘acogen’, aún siendo la hija del rojo, 

porque te alimentan, como a sus perros

porque te dan cobijo bajo su techo, como cristianos buenos que son

porque te permiten visitar a la madre una vez al mes

porque los domingos tienes misa y te bendice ‘Él’

porque ya te trenzas el pelo y sólo te pasearon una vez.

Callada. Callada cuentas las horas que trabajas.

Callada repasas los nombres de todos para no olvidarles

Callada cuando te mira el señorito y te cubres los pechos

Callada cuando te hacen tía de un hijo sin padre.

Callada cuando llora madre, sola, en su casa vacía

y nadie pronuncia palabra para consolarla.

“Callada, estate callada”, a la espera de que pasen los años.

A la espera de que te reviente la garganta.

A la espera de que florezcan entre los surcos de labranza los huesos del padre

de que muera madre, sola, con su mandato en los labios

de que los sobrinos, ya varios sin padre, 

crezcan a la par que los hijos de los señoritos 

y les miren a los ojos y les sostengan la mirada.

Callada hasta que tu grito de rabia rompa, rompa

el silencio impune que te acompañó durante décadas.

Callada, nunca más, callada.

 

 

Ventura Ruiz. En Voces del Extremo: Poesía y Memoria. Burgos – Gamonal. VV. AA. Coordinación: Amalia García Fuertes y Conrado Santamaría Bastida. Ediciones Cimarrón, 2026.

Imagen: Vilhelm Hammershøi. Interior Strandgade 30, c. 1902.

viernes, 17 de julio de 2026

[liberar la belleza]


 

liberar la belleza

romper los espejos

 

andar seguros

mirar al frente

 

alcanzar la paz

enfrentar el miedo

 

negarse a huir

 

dignificar la derrota

 

 

Ferran Fernández. Metanoia. El Desvelo Ediciones, 2024.

Imagen: Francesca Woodman

jueves, 16 de julio de 2026

v_isible


 

ya lo veréis, no habrá que esperar mucho

la visible mano de la naturaleza

le va a romper todos los dedos

a la mano invisible del mercado

 

 

lacaiguda. hasta que hierva el océano. https://asformigas.info/hasta-hierva-oceano-lacaiguda/

Imagen: Arnau Alemany. Barco en el desierto, 2002.

miércoles, 15 de julio de 2026

[Estamos a catorce de Julio.]


Estamos a catorce de Julio.

Son las cinco de la tarde. Llueve con toda

una tercera esquina de papel secante.

Y llueve más de abajo ay para arriba.

 

Dos lagunas las manos avanzan

de diez en fondo,

desde un martes cenagoso que ha seis días

está en los lagrimales helado.

 

Se ha degollado una semana

con las más agudas caídas; hase hecho

todo lo que puede hacer miserable genial

en gran taberna sin rieles. Ahora estamos

bien, con esta lluvia que nos lava

y nos alegra y nos hace gracia suave.

 

Hemos a peso bruto caminado, y, de un solo

                    desafío,

blanqueó nuestra pureza de animales.

Y preguntamos por el eterno amor,

por el encuentro absoluto,

por cuanto pasa de aquí para allá.

Y respondimos desde dónde los míos no son los tuyos

desde qué hora el bordón, al ser portado,

sustenta y no es sustentado. (Neto.)

 

Y era negro, colgado en un rincón,

sin proferir ni jota, mi paletó,

a

t

o

d

a

s

t

A

 

 

César Vallejo. Trilce, 1922. Obra poética completa. Alianza, 1988.

Imagen: Semión Agroskin. Puerta, 2012,

martes, 14 de julio de 2026

Estética


 

¿Qué se entiende por estética?

Es la disciplina que elogia o desprecia una obra de arte.

¿Qué obras de arte han de ser elogiadas?

          Las que enaltecen a la clase dirigente. De ahí que Rafael y Miguel Ángel sean los pintores más famosos, pues ambos enaltecen en grado sumo las mentiras religiosas de la clase dominante.

          Shakespeare elogió a los monarcas, y Goethe se elogió a sí mismo considerándose el escritor de la clase alta.

¿Y en cuanto a otras obras de arte?

          «No debe haber ninguna otra obra de arte». Zola describió el sufrimiento de las clases bajas, los crímenes de las clases dominantes, de ahí que sea considerado «el escritor de la porquería». Porquería, es la designación que la clase dirigente da a todo lo que se relacione con la clase baja.

 

 

August Strindberg. Breve catequese para a clase oprimida. Traducción del sueco: Alexandre Pastor. Traducción del portugués: Conrado Santamaría. Ulmeiro, 2003.

Imagen: Maximilien Luce. Chimeneas de la fábrica, 1896.