miércoles, 31 de agosto de 2022

COMPAÑERAS DE LUCHA


 

Y me encontré

contigo en esa encrucijada

maldiciendo los símbolos

que inventaron perversos

administradores de la angustia,

fabricantes de miedos

para tenernos sometidos,

enganchados por el lóbulo

perforado de la oreja

anillada, do susurran

espantosos castigos si te sales

de la senda estrecha

de sus códigos penosos.

Ya nos vamos saliendo.

Cuando verdeen los trigos.

 

 

Francisco Marín Campos. De Gaya Ciencia: canciones de amor y de guerra. (Poesía 1972-2018).

Imagen: Franz Wilhelm Seiwert. Erkenntnis der Welt treibt zur Änderung der Welt. c. 1924.

martes, 30 de agosto de 2022

[No llegamos a tiempo La historia ya fue escrita]


 

No llegamos a tiempo La historia ya fue escrita

Nosotros somos como esa mano que sacude por unos instantes

la suciedad del agua hacia los lados

antes de que vuelva a enturbiarse

 

 

David Argüelles. Fisterra. La Vorágine, 2022.

Imagen: Arthur Tress. Sin título, 1974.

Cuando sea mayor


 

Cuando sea mayor quiero ser policía

para pegarles a los padres de otros niños

delante de los otros niños.

 

Mi padre siempre me lo decía:

ojo a quien le vayas a dar un porrazo.

Nunca le des porrazos a un negro

porque van a pensar que eres racista.

Si le das porrazos a un blanco

tan solo estarás siendo policía.

 

Menos mal que no somos negros.

Imaginad si fuéramos negros.

Entonces ya no podría ser policía.

 

 

Quando for grande

 

Quando for grande quero ser polícia.

para bater nos pais de outros meninos.

em frente aos outros meninos.

 

O meu pai sempre me disse:

cuidado a quem dás bastonadas.

Nunca dês bastonadas a um preto

senâo vâo achar que és racista.

Se deres bastonadas a um branco

estarás apenas a ser polícia.

 

Ainda bem que nâo somos pretos.

Imaginem se fôssemos pretos.

Já nâo podia ser polícia.

 

 

Gisela Casimiro. En Tras los claveles. 35 poetas portuguesas 1970 – 1999. Edición: Uberto Stabile. Traducción: J. León Acosta y Uberto Stabile. Garvm, 2022.

Imagen: Charles Moore. Represión de una manifestación por los derechos civiles. Alabama, 1963.

lunes, 29 de agosto de 2022

A BOCADOS


 

A bocados, la muerte nos susurra al oído.

En el sueño interrumpido

por la ola de calor y los ruidos de la calle.

 

En la agitación

o el pálpito

de la inquietud que provoca

la lejanía del instinto.

 

En la incomprensión,

la rabia y la frustración

de las primeras noticias.

 

A bocados, arrancamos trozos a la vida.

 

En las miradas cómplices

o el infraleve pulso al apretar,

algo más fuerte que lo normal,

tu mano con la mía.

 

En la voz al otro lado

del auricular del teléfono,

a pesar de las interferencias.

 

A bocados, la muerte

se empeña en estar presente.

 

En el bullicio sollozante de la sala de espera.

En el silencio de los rostros cansados.

En las tribulaciones internas

de quienes mastican despacio,

y hacia dentro,

sus vaticinios personales.

En las mentiras piadosas.

 

La rabia, los colmillos,

las fauces con ansia de vida.

 

La serenidad,

la huella tranquila

de la asunción de lo inesperado.

 

El desconsuelo,

que siempre será

desconsuelo.

 

Las letras, los códigos binarios, los planes de futuro.

Los compromisos, el éxito, los sueños,

capa a capa,

arrojados al suelo,

como el camisón.

 

Revueltos,

y en la noche,

henchidos de pasión y esencia,

arrancándonos la muerte.

Aquí y ahora. A bocados.

 

 

Elena Pedrosa. En Voces del Extremo. Poesía y alegría. La Vorágine, 2022.

Imagen: Daidō Moriyama

domingo, 28 de agosto de 2022

SEMIÓTICA DE LAS RUINAS


 

Debajo de mis párpados

hay misiles aterrizando,

gritos de niños descalzos

y flores muertas sobre el asfalto.

 

Debajo de mis párpados,

pájaros dormidos sobrevuelan

edificios hechos de ataúdes.

Un soliloquio de estúpidos líderes,

terroristas de una humanidad congelada.

 

Debajo de mis párpados,

la rabia no basta

para curar las heridas de unos ojos

que no necesitan cerrarse,

para imaginar la tragedia.

 

 

María Martín Hernández. En Germinal. Poemas del Taller Helecho Poético Zaragoza. Nautilus, 2022.

Imagen: Jonas Bendiksen