Nosotros seguimos
construyendo el Imperio.
Es difícil construir un
imperio
cuando se anhela toda la
inocencia del mundo.
Pero da gusto construirlo
con esta lealtad
y esta unidad política
con que lo estamos
construyendo nosotros.
Hemos abierto casas para los
dictadores
y para sus ministros,
avenidas
para llenarlas de fanfarrias
en la noche de las
celebraciones,
establos para las bestias de
carga, y promulgamos
leyes más espontáneas
que verdugos,
y ya hasta nos conmueve ese
sonido
que hace la campanilla de la
puerta donde vino a instalarse
el prestamista.
Todavía lo estamos
construyendo
con todas las de la ley
con su obispo y su puta y
por su puesto muchos policías.
Heberto Padilla. Fuera de juego, 1968. En Entre los poetas míos… Heberto Padilla.
Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.
Imagen: Josep Renau. Fata Morgana, 1967.