Mostrando entradas con la etiqueta Ildefonso Rodríguez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ildefonso Rodríguez. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de diciembre de 2020

[Sentir el pez que nada bajo los pasos]


 

Sentir el pez que nada bajo los pasos

peces y muertos comunes

y el taconeo de los hombres

en lengua extranjera.

 

 

Ildefonso Rodríguez. Mis animales obligatorios, 1995. En Poesía a orillas del Órbigo. Veguellina de Órbigo, julio 2014. Cuadernos de poesía, 26.

Imagen: Teruhiko Tsuchida

martes, 19 de mayo de 2020

[Olió las maderas que desprenden la tristeza]


Olió las maderas que desprenden la tristeza: olor a economato, almacenaje y reparto del aceite a granel, jabón grueso, bacalao;

volvía al mundo de los ferroviarios, los maleteros bebidos, el aguardiente en el furgón de cola, las madrugadas de la carbonilla;

todo aquello le alcanzó al pasar por cierta calle;




Ildefonso Rodríguez. Coplas del amo. Icaria, 1997.

Imagen: He Gong. The Prussian Sealed Train, 2018.

lunes, 17 de abril de 2017

[Ése que abrió el balcón para refrescar su culpa]



     Ése que abrió el balcón para refrescar su culpa, miró a la calle, era ya mediodía, despejó con la luz cruda aquel interior, la habitación negra cegada por el punto luminoso; pudo respirar sin el peso de su ensimismamiento, se dijo: el día y la calle son modos de verdad, tienen su ética simple, disuelven secretos;
abrió el balcón pensando: esto debería ser hecho en público, lejos del nidal escondido;
como el grito de “a la calle, todos a la calle” es sano, es curación para el que se empoza en el yo;




Ildefonso Rodríguez. Coplas del amo. Icaria, 1997.

Imagen: Nick Hedges. Minero en paro. Glasgow, 1971.