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martes, 6 de mayo de 2025

[Como gotas de sangre los frutos de las moreras]


 

Con qué cara llorar en el teatro

César Vallejo

 

Como gotas de sangre los frutos de las moreras

pesan

y las doblan hacia el cristal.

 

Es fruta en sazón oyendo pájaros

que a su vez oye disparos.

 

¿Es al muestrario de tus decepciones

donde cae un mirlo, blanco o negro,

cada dos o tres minutos?

Esos cortejos de bailarines

al tanto por ciento de un abismo.

 

¿En uno de cada cuántos brotes

atosiga un presagio de tijeras?

Esas yemas, ignoradas por la escarcha,

nominadas por el pulso eléctrico de los cintos.

 

Será porque ya ha llegado

el tiempo del orfelinato,

por lo que yo no puedo recordar

sin pértiga de salto a los espejos.

 

Será por tamaño olvido de almacén

entregado a los cuatro vientos,

por lo que una y otra vez insisto

si tanta destrucción no ha de alcanzarnos.

 

También me pregunto, cholo cesar,

si a estas alturas, tan repleta el alma

y los cultivos

de minas desperdigadas,

el asombro será lícito.

 

 

María Ángeles Maeso. Trazado de la periferia. Marisma, 2018.

Imagen: Amalia García Fuertes. Valdanzo, 2025.

martes, 28 de mayo de 2024

COMO SI FUERA PÁJARO


 

El asesino, virtual;

las balas,

virtuales;

la cabeza,

real

mente

destrozada.

   Salustiano Martín

Tú, que te mueres por decir nosotros,

prueba con el puñado de esdrújulas

que cada mes se caen con los ojos

empapados de vértigo y cemento.

 

Esta vez la viga de hierro le ha partido

el alma y todo lo demás

a uno de los nuestros. –Déjalo así.

 

El que subió a la construcción como si fuera único

tenía una edad como la tuya,

igual número de hijos,

tu mismo contrato temporal

y una jornada tan completa como tú

de piedra y máquinas al aire.

 

Cualquiera muere a contramano interrumpiendo

el sábado. Cualquiera, vislumbrándose de tierra,

dice nosotros y queda igualado.

Pero antes, en vivo, ¡qué falso el falso suelo!

Qué postizamente suena ahí mismo:

en las paredes tímidas del vecino,

prójimo devuelto a tembloroso pajarito

de olfatear grisú,

a ranita detectora del génesis,

a mula camicace o simplemente a piedra.

 

En vivo, probad en alto andamio los plurales

y ved quiénes son

los que una y otra vez tropiezan con el sol

y, estruendosamente, del nosotros,

caen.

 

 

María Ángeles Maeso. Basura Mundi, Huerga y Fierro, 2008.

Imagen: Herman Volz. Industrial Accident, 1942.

lunes, 5 de febrero de 2024

[Veinte años atrás, entre abedules]


 

Veinte años atrás, entre abedules

y robles, leímos y enterramos

poemas de Darwich por Somosierra.

Pero esta mañana, el llanto de Gaza

en llamarada ha hecho temblar el Duero.

 

Desde su puente echamos la vista al agua

como se extiende una colcha nueva

o se pregunta a un abrigo, sin nadie

dentro, por los hielos que aún nos faltan.

 

O si es solo el peso de una pluma

lo que hoy nos desmiga el eje.

 

 

María Ángeles Maeso. ¿Quién es se? Huerga y Fierro, 2022.

Imagen: Juan Manuel Díaz-Caneja. Mancha negra, 1987.

jueves, 28 de septiembre de 2023

[Sísifo, a 44 grados,]


 

Sísifo, a 44 grados,

también rueda y se desmiga, pero hoy

no se le vio en los campos de sandías

socorriendo aves desplomadas

o temporeros abrasados

como Eleazar, el ilegal.

 

¿Quieres más sandía?, se oyó en la mesa

a la misma hora en que la historia

parecía hundirse y solo se plegaba

como collar enredado en bucle,

donde la roca vuelve a ganar.

 

Por última vez, ¿quién quiere más sandía,

a dos cincuenta, a tres de agosto,

sin agua ni sombra, después Dios?

 

 

María Ángeles Maeso. ¿Quién es se? Huerga y Fierro, 2022.

Imagen: Rufino Tamayo. El comedor de sandías, 1949.