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miércoles, 12 de abril de 2023

Una temporada en Ciudad-Ciudad (X)


 

Esperando al Sol Binario

los ciudadanos-ciudadanos

beben luz virtual

y orinan cerveza azulada.

Los días resultan raros

y de las noches,

no hay nada que decir,

tan solo temerlas

y desearlas

como a las arañas

que adoptan

posturas obscenas

mientras oyen a Wagner,

y venden sus cuerpos peludos

por un negro beso.

Arañas en tu cerebro.

¿Y si estás muerto…?

 

 

Francisco Carpio. Una temporada en Ciudad-Ciudad. Las hojas del baobab, 41. stabil&estudillo editores, 2020.

Imagen: Gregory Crewdson

sábado, 4 de febrero de 2023

Una temporada en Ciudad-Ciudad (I)


 

I

 

Amanece en Ciudad-Ciudad.

La Gran Esfera se eleva,

y píxeles de luz,

como escamas

de azogue,

la cubren

con las quebradas pupilas

del Supremo Ojo.

Algunos, en el pasado,

decidieron llamarla

Dios.

Ahora ya no es un

invento necesario,

no necesitamos más

el manto de su

miedo

para cubrir nuestro

miedo.

La atroz geometría

de la Gran Esfera,

con su centro

en todas partes

y la circunferencia en ninguna,

se ha convertido en

la más perfecta de las religiones.

¿Quién puede vivir hoy

y seguir creyendo

en Dios?

Un algoritmo inexacto.

 

 

Francisco Carpio. Una temporada en Ciudad-Ciudad. Las hojas del baobab, 41. stabil&estudillo editores, 2020.

Imagen: Emil Bisttram. Oversoul, c. 1941.

jueves, 10 de noviembre de 2022

Una temporada en Ciudad-Ciudad (VII)


 

VII

 

Los funcionarios del suicidio

decidieron apagar sus

ordenadores

e inventarse el mundo

de nuevo.

Desaparecieron las selvas

y los montes,

sus antiguos pobladores

y los cementerios,

las bestias y las esperanzas.

Un nuevo orden abrió

su ojo de cíclope

y en el espejo de sus aguas,

se reflejó el nuevo rostro,

ubicuo e iluminado,

de Ciudad-Ciudad.

 

 

Francisco Carpio. Una temporada en Ciudad-Ciudad. Las hojas del baobab, 41. stabil&estudillo editores, 2020.

Imagen: Antonio Palmerini