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martes, 1 de septiembre de 2026

LA PRIMAVERA


 

Llegada la primavera

en Andhra Pradesh, en Karnataka, en Kerala

la casta de los intocables

combate la plaga de langostas con un vaso de leche.

El gobierno ha persuadido a los jóvenes agricultores

para que abandonen los cultivos tradicionales.

Los sembrados de grano

y las plantaciones de caña de azúcar

han sido reemplazados por campos de algodón

semillas transgénicas compradas a crédito

a la compañía estadounidense Monsanto.

De la floración del conjuro es responsable

el Fondo Monetario Internacional

y unos van y otros vuelven

por los laberintos de la afirmación.

Y la caridad purifica los números

y la misericordia perpetúa las églogas

entre Karnataka y Kerala y Andhra Pradesh.

Durante la última década la cosecha fue mal

y más de ciento cincuenta mil campesinos,

según datos del Ministerio de Agricultura

de la India, utilizaron los pesticidas,

adquiridos bajo préstamos de usura,

para suicidarse, óyelo bien, para suicidarse.

En Kerala, en Karnataka, en Andhra Pradesh,

terminada la primavera, se recoge el algodón

para los saris blancos de las vestidas de luto.

 

 

Juan Carlos Mestre. La bicicleta del panadero, 2012. En Se agota el tiempo. Rebelión poética por el clima y contra la crisis ecosocial en apoyo de Rebelión Científica y los ecologistas criminalizados. VV. AA. Coordinación: Militancia Poética y Antonio Orihuela. La Vorágine, 2024.

Imagen: Henri Cartier-Bresson. Srinagar, Kashmir, 1948.

miércoles, 29 de octubre de 2025

COPLA DEL SENADOR


 

Qué se hizo firmamento de aquel tiempo de cemento. Qué de tan fugaces amores las corbatas de colores. Viento y palabras del mundo, poderoso el taciturno discurso de su verdad. El dueño de la soberbia y las sobras de la piedad. Micrófonos de torpeza y esa voraz maleza en la fábrica de vasallos. No hay ángel en los caballos ni suerte en los rascacielos. La impaciencia de estos duelos va hacia un río sin cuidado. Ciego va el delicado a su oscuro dividendo. Razón de más el arriendo que otorga fuerza a sus dueños. Artificio de su nada lo que hicieron de tus sueños.

 

Juan Carlos Mestre. La bicicleta del panadero. Calambur, 2012.

Imagen: Roland Topor. Re-bonjour, 1981.

sábado, 8 de julio de 2023

ASAMBLEA


 

Queridos compañeros carpinteros y ebanistas,

les traigo el saludo solidario de los metafísicos.

También para nosotros la situación se ha hecho insostenible,

los afiliados se niegan a seguir pagando cuotas.

A partir de este momento la lírica no existe,

con el permiso de ustedes la poesía

ha decidido dar por terminadas sus funciones este invierno.

No lo tomen a mal,

pero aún quisiéramos pedirles una cosa,

mis viejos camaradas amigos de los árboles

acuérdense de nosotros cuando canten La Internacional.

 

 

Juan Carlos Mestre. La casa roja. Calambur, 2008

Imagen: Marc Chagall. La revolución, 1937.

martes, 6 de junio de 2023

[Es lícito el rencor,]


 

Es lícito el rencor,

Quirino Amatti fue sacado de su casa la mañana del catorce de octubre,

detenido por los nazis Leonardo Sed, vecino de Roma, fue deportado ese invierno, Esperanza Efrati fue vista entrar en la nieve, llevaba en la mano una lechuza de bronce.

Acaso tú que frecuentas el ámbito de lo desconocido,

la grieta de ruido que hacen al desgarrarse las telas, el sudor de un mercado de esclavos,

tú la muerte dibujada por Alberto Durero, la fecha de los concilios,

tú el día de las conmemoraciones que recuerdan a Augusto,

cuarenta días después de la muerte de alguien, pan amasado con agua de pozo,

tú la niebla que perduras como corazón aterido en un espejo donde nunca se mirará ya nadie,

tú el olvido.

 

 

Juan Carlos Mestre. La tumba de Keats, 1999. En Las estrellas para quien las trabaja. Antología poética. Selección de Miguel Ángel Muñoz Sanjuán. EDILESA, 2007.

Imagen: Käthe Kollwitz. Erwerbslos, 1924-1925.

martes, 14 de febrero de 2023

ALOCUCIÓN EN LA ACADEMIA DE LOS BOTONES CHAPADOS


 

Sastres y compatriotas: Ya lo dijo el marxismo: lo más parecido a lo igual es casi siempre lo mismo. Toda precaución es poco tratándose de los burgueses, apenas pedimos pan nos multiplican los peces. Arriba la inspiración, los utópicos cambiarán de chaqueta con renovada ilusión. Cuanto falte por sufrir de regalo queda al demonio, compota con estramonio de mármoles y laureles. Se acabaron los bedeles que iban por la estepa solos. Gracias os doy a todos, fantasmas en general, voy a concluir leyendo un trocito de El Capital: La chaqueta es un valor de uso que satisface una necesidad específica. No se cambia una chaqueta por una chaqueta. A la chaqueta, por lo demás, tanto le da que quien la vista sea el sastre o su cliente. La relación entre la chaqueta y el trabajo que la produce tampoco se modifica, en sí y para sí, por el hecho de que la ocupación sastreril se vuelva profesión especial, miembro autónomo de la división social del trabajo. Supusimos que la chaqueta valía el doble que el lienzo. Pero ésta no es más que una diferencia cuantitativa, y por el momento no nos interesa. Recordemos, pues, que si una chaqueta vale el doble que 10 varas de lienzo, la magnitud de valor de 20 varas de lienzo será igual a la de una chaqueta. En su calidad de valores, la chaqueta y el lienzo son cosas de igual sustancia, expresiones objetivas del mismo tipo de trabajo. Si se mantiene inalterada la fuerza productiva de todos los trabajos útiles requeridos para la producción, digamos, de una chaqueta, la magnitud de valor de las chaquetas aumentará en razón de su cantidad. Si una chaqueta representa equis días de trabajo, 2 chaquetas representarán 2 equis, etc. Pero supongamos que el trabajo necesario para la producción de una chaqueta se duplica, o bien disminuye a la mitad. En el primero de los casos una chaqueta valdrá tanto como antes dos; en el segundo, dos de esas prendas sólo valdrán lo que antes una por más que en ambos casos la chaqueta preste los mismos servicios que antes y el trabajo útil contenido en ella sea también ejecutado como siempre. Pero lo cierto es que para expresar en términos relativos el valor de la chaqueta debo invertir la ecuación, y al hacerlo es el lienzo, en vez de la chaqueta, el que pasa a ser el equivalente. Esto demuestra, simplemente, que la chaqueta, puesta en el marco de la relación de valor con el lienzo, importa más que fuera de tal relación, así como no pocos hombres importan más si están embutidos en una chaqueta con galones que fuera de la misma.

 

Juan Carlos Mestre. La casa roja. Calambur, 2008

Imagen: Daniel Richter. Sín título, 2020.