Para que no sea del todo mía,
con tinta robada escribo
la poesía.
¿Isabel Escudero? Alfileres. Coplas libertarias. Coedición de La Cotali, La Fuga Librerías, La Carbonería, La Casa con Libros y Bakakai, 2014.
Imagen: Raymond Depardon
Para que no sea del todo mía,
con tinta robada escribo
la poesía.
¿Isabel Escudero? Alfileres. Coplas libertarias. Coedición de La Cotali, La Fuga Librerías, La Carbonería, La Casa con Libros y Bakakai, 2014.
Imagen: Raymond Depardon
Esto sí que tiene ciencia,
que yo dependa de ti
y tú de tu independencia.
¿Isabel Escudero? Alfileres. Coplas libertarias. Coedición de La Cotali, La Fuga Librerías, La Carbonería, La Casa con Libros y Bakakai, 2014.
Imagen: Harry Holland. Key, 2003.
Pero ¡oh, tan grandes verbos!, ¡tan arrebatados
razonamientos y excursiones a las lindes
del cielo y de los siglos! Bien será que acuda
de tantas vierbas y grandezas a curarnos
la risa de Bebela. Pues a punto viene
que se anote que Bebela sabe bien reírse;
y aunque es su voz más bien aguda cuando habla
y hasta puede, si le da por predicar, sonarnos
a carraquita impertinente, en cambio, cuando
se ríe, es una risa honda y borboteante,
que parecería que le brota de las tetas,
de buena y ricachona. Que es que el que ellas hablen,
Bebela y las mujeres, es, de puro propio,
casi natural; pues esto de la lengua humana
más bien es cosa de ellas: a saber –razono–:
la lengua viva no es de nadie, no conoce
amo ni señor, ni ley ni juez que mande en ella;
lo cual se dice más despampanantemente
diciendo que es del pueblo; ahora bien, por “pueblo”
no cabe honestamente que se entienda más que
“lo que no es Poder ni Capital”, y que se define
sólo como “sometido a la Empresa y al Estado”;
pero es así que las mujeres, como se sabe,
son lo primero que el Poder domina y vende
y se constituye al someterlas, y son ellas
la primera clase enajenada y explotada
o, dicho a lo filosófico, el primer sujeto
que se hace ser objeto de lo que Dios mande;
de modo que ellas antes son que nadie pueblo;
y por consiguiente, cosa es de las mujeres
la lengua humana; y es lo más natural del mundo
que Bebela hable y que razone; y aun debemos
con plácidas orejas recibir los trances
en que la pasión la lance a férvida andanada
de opiniones sobre el caso. Ah, pero la risa
es otra cosa; y en verdad, es un milagro
cotidiano, que se debía recibir con pasmo
de agradecimiento, el que las hembras de los hombres,
con todo lo que encima tienen y lo que arrastran
de atrás de milenios, todavía sepan
reírse y que se rían. Pues, como contaban
de los sabios esquimales, que, cuando uno de ellos
prestaba al paso esposa a algún viajero amigo,
la invitación usaba un verbo que sonaba
como “hacer reír a mi mujer”, así nosotros
hagamos todo, hagamos más, para que brote
una y mil veces de los pechos de Bebela
la blanca risa en que se tronche la legítima
seriedad de los señores y de sus señoras.
Agustín García Calvo. Bebela. Lucina, 1987.
Imagen: Agustín García Calvo e Isabel Escudero, Bebela.
Libre, como el aire,
de todos y
de nadie.
Isabel Escudero. Cifra y aroma. Cantares, Hai-ku y Mínimas, Bromas, Proverbios, Juegos… El día menos pensado. Poesías. Hiperión, 2002.
Imagen: Masao Yamamoto
Hoy la censura ha cambiado
el NO de lo prohibido
por el SÍ de lo mandado.
¿Isabel Escudero? Alfileres. Coplas libertarias. Coedición de La Cotali, La Fuga Librerías, La Carbonería, La Casa con Libros y Bakakai, 2014.
Imagen: Cayetano Ferrández. ciegos, serie el hombre gris, 2013.