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jueves, 9 de septiembre de 2021

[Recuerda nada es]


 

Recuerda nada es

lo que parece. Ni siquiera

la nada. Así por qué habrías

de temer. Si se arranca la carne

aún

quedan los huesos. Y los huesos

qué son. Tal vez

no sean nada pero entonces

recuerda

que nada –los huesos

ni la nada– es

lo que parece. Y que lo vivo

crece

donde crece la muerte.

 

 

Ada Salas. En (Tras)lúcidas. Poesía escrita por mujeres (1980-2016). Edición de Marta López Vilar. Bartleby, 2016.

Imagen: Yamamoto Masao. Bonsai Microcosm Macrocosm (1), 2018.

domingo, 25 de abril de 2021

[El membrillo.]


 

El membrillo.

Su forma.

Su color.

Más generoso cuanto más

maduro

            no árbol ya

ni rama

y ni siquiera

fruto

un cuerpo

irregular

ofreciendo el milagro de su

putrefacción. Excediéndose. Dando todo

de sí

ofreciéndose al tacto

sirviendo de alimento a algún gusano

encarnando el sentido

de la contemplación –dejando que la luz

haga su sombra– haciendo de

su desaparición

este intenso perfume

este todo lo vivo

cabe en mí y de mí se desprende

este

me basta con

estar

encima de esta mesa.

 

 

Ada Salas. En (Tras)lúcidas. Poesía escrita por mujeres (1980-2016). Edición de Marta López Vilar. Bartleby, 2016.

Imagen: Vincent van Gogh. Bodegón con membrillos, 1887-88.

miércoles, 3 de junio de 2020

NO LIMPIAN LAS PALABRAS


No limpian las palabras.

Alumbran una isla en el lugar

del miedo y extienden una rama

al paso de los pájaros. Acogen

cuanto nace del hambre de las cosas

y mueren en silencio.

Pero su amor no limpia.


Como no limpia el llanto el rastro

de estar vivos.




Ada Salas. La sed. Hiperión, 1997.

Imagen: George Tooker. Woman at the Wall, 1974.