No tenían nada que perder,
los Solidarios, las Solidarias.
La vida entonces no valía nada.
Ahora es distinto.
Nosotros podemos perder el trabajo
y la hipoteca
y el coche nuevo de alta gama
que compraremos dentro de tres años
y el unifamiliar a los cuarenta y cinco
y la universidad de los niños,
que ahora empiezan Infantil,
las 95 pulgadas,
el viaje a Nueva York,
la graduación de la hija
y la boda del bebé,
nuestras películas de superhéroes,
nuestras sesiones de gimnasio prepagadas,
las vacaciones y el próximo mundial,
la caja, la corona y el nicho.
Ahora tenemos mucho que perder.
Ellos no tenían nada,
los Solidarios, las Solidarias.
Sus vidas no eran tan valiosas
como las nuestras.
Amalia García Fuertes. Inédito.
Imagen: Sim. Boceto desde las barricadas, 1936. Fotografía: José Luis Rey Vila.

No hay comentarios:
Publicar un comentario