miércoles, 21 de octubre de 2026

REBELIÓN Y MANSEDUMBRE


 

Viví en mis noches oscuras

las tristezas más hurañas

sentí bullir mis entrañas

crucé las cuestas más duras

tras las fantásticas auroras

de las turbas gemidoras

cargué las burlas impías

como un rebelde Mesías

de las gentes redentoras.

 

Pero aunque me dejen solo

y en el olvido de un muerto

y el corazón frío y yerto

como una noche en el Polo

he de mostrar que enarbolo

mi blasón hecho jirones

porque siento en los raigones

de mis carnes de insurgente

rugir mi raza sufriente

por sus Reivindicaciones.

 

Si el castillo de protervo

que hacia el cielo se proyecta

tiembla bajo la piqueta

vibrante del nuevo verbo

si alza el milenario siervo

su triste faz macilenta

la caravana irredenta

frente a frente del verdugo

hará pedazos el yugo

a golpes de la herramienta.

 

Mientras haya delatores

a sueldo del prepotente

y el gesto de un insurgente

tenga sus perseguidores

mientras compren los señores

la voluntad con un pan

y el sumiso y el rufián

denuncie al hombre insurrecto

cargaremos el abyecto

destino de Juan Valjean.

 

Tú, manso y cansino buey

que odias mi rebeldía

no quisiera verte un día

en las garras de la ley

y has de saber que es la grey

frente al despotismo huraño

la escala, el viejo peldaño

donde se afirma el mandón

y el rebelde es convicción

que se aparta del rebaño.

 

Cavilación libertaria

son las leyes naturales

no imponerse a sus iguales

por mejor indumentaria

donde hay un amo y un paria

un esclavo y un señor

donde hay hambre y hay dolor

ser manso es ser un logrero

y el que es rebelde sincero

no quiere ser un traidor.

 

Yo aprecio al hombre sincero

de corazón infinito

que no forma bajo el grito

del mandón ni del caudillo

la política es el brillo

que recubre la indecencia

pues la libertad en esencia

la lleva en sí el hombre culto

igual que un tesoro oculto

palpitando en su Conciencia.

 

Mi canto no es un zarpazo

pues mi santa rebeldía

surge a plena luz del día

desde el alba hasta el ocaso

ha sucedido amigazo

que usted desechó la luz

del que no dobló el testuz

encarándose al verdugo

y por librarlo del yugo

carga el peso de una cruz.

 

 

Carlos Molina. Cantándole al Pueblo. Cantos libertarios. Segunda parte: Poemas rurales. Prólogo: Emilio Frugoni. Editorial Cisplatina, 1956.

Imagen: Kuzmá Petrov-Vodkin. Фантазия, 1925.

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