sábado, 30 de abril de 2022

AL PRIMERO DE MAYO


 

Como el paro general

se declare para Mayo

de fijo le da un desmayo

en el acto al capital.

 

Proponen los socialistas,

y a la verdad, con razón,

que del obrero la unión

se enseñe al capitalista;

quien, algo falto de vista,

no ve en el nuevo ideal

lo que es justo y natural;

y no hay nada que a tal hombre

le preocupe y aun le asombre,

como el paro general.

 

Debe el anarquista, pues,

cooperar a tal empresa

con constancia y con firmeza,

gran valor e intrepidez;

que siempre la timidez

se encontró en el vil lacayo;

y si ha de venir el rayo

que purifique la tierra,

hace falta que la guerra

se declare para Mayo.

 

Muéstrese al rico altanero

de una manera elocuente,

enérgica y contundente,

que hay algo más que el dinero;

que sin él, puede el obrero

hacer de su capa un sayo;

y aunque mire de soslayo

al que le infiere el ultraje,

como lo haga con coraje,

de fijo le da un desmayo.

 

Ya el término se divisa

de la infame explotación,

y se oye la maldición

del que se ve sin camisa;

contenga el burgués la risa,

que la cosa es muy formal;

nuestra fuerza es colosal

y matar puede a querer;

y envuelto en el lodo ver

en el acto, al capital.

 

4 de abril de 1900

 

Fermín Salvochea. El Trabajo (Cádiz-Madrid), 13.5.1900. En 65 Salvocheas. Quorum Editores, Cádiz, 2011.

Imagen: T. de Thulstrup. Haymarket Riot in Chicago.

viernes, 29 de abril de 2022

COPLAS ITALIANAS


 

E la rigi, la rigi, la rigira,

la rigira, la sempre arditi

Coplas italianas de origen anarquista

 

Más de treinta y ocho quilómetros

de pórticos abriéndose a tu paso

alrededor de las torres medievales que te imitan

girando en la ciudad libre de mi corazón.

 

Más de un millón de letras multilingües

declarándote amor libre y nómada

en los muros escritos de la pasión infinita

que gira en espiral como el antiguo coliseo.

 

Ríos y montañas

girando en mi corazón

sin pórticos

y sin muros

porque estás

y porque también eres

cuando no estás.

 

El glaciar que arde incombustible

desde hace más de cinco mil años

bajo puentes y fuentes subversivas

desemboca en la lava con la que nos amamos

auténticos y audaces como tu perfección total.

 

            (Bolonia, Verona, Trento, Bolzano, tú)

 

 

Claudio Rodríguez Fer. De A muller sinfonía. Cancioneiro vital, inédito). En Anarquista o nada. Amargord, 2016.

Imagen: Federico Fellini. , 1963.

jueves, 28 de abril de 2022

[Palabra de pedestal]


 
Palabra de pedestal,

hueca, sorda, dura,

vertical.




Conrado Santamaría. Totalitaria. Ediciones del 4 de agosto, 2021.

Imagen: Malthe Engelstad. Hos inspektøren, 1885.

miércoles, 27 de abril de 2022

SOBRE LAS IDEAS


 

            Decía Kropotkin que la revolución se producía en la cabeza. Aludía con ello a un momento de comprensión, una aha experience, consistente en percibir que la brutalidad venía de la propiedad, y que la propiedad venía garantizada por el Estado. A esa sencilla ecuación se le denominaba La Idea. Y al momento de su aprehensión, revolución. Cuando La Idea entraba en la cabeza se producía, así, un gran cambio en la percepción que lo cambiaba, a su vez, todo. La vida, en efecto, cambiaba. Cambiaba la percepción de los demás, de la amistad, de la pareja, de la paternidad, de la maternidad. Cambiaba la idea de la propiedad, del dinero, del trabajo, del ocio, del consumo. Era, en efecto, una revolución. Eso fue, por ejemplo, lo que le pasó a Tolstoi. Después de esa revolución en su cabeza creó escuelas, liberó a sus siervos, les dio la tierra. Y murió en una estación de tren, junto a su hija, intentando huir de una familia que no entendió su cambio. Yo vi personas con esa cabeza. Hace décadas que no existen. Las añoro. No eran Tolstoi. Habían aprendido a escribir a duras penas. Tenían una mirada tranquila, humilde, que no he vuelto a ver. En cierta manera, poseían la mirada del inmortal, la persona que, salvo al destino, no espera ni teme nada, porque ya lo tiene todo.

            Me pregunto cuándo cambió todo. Cuándo dejó de ser posible que la revolución se produjera en la cabeza. Cuándo, de pronto, se empezó a producir, en contrapartida, absolutamente todo en la cabeza. Todo. Mejor que en la realidad. Con todo lujo de detalles, de respuestas, de soluciones. Con una energía tan vital que suple la vida, que suple liberar a siervos, darles la tierra. Con más vehemencia, pero sin ningún contacto con el exterior de la cabeza. Cuándo en la cabeza se produjeron políticas tan perfectas y vívidas que impiden ver la brutalidad cotidiana. Cuándo se dejó de percibir la brutalidad porque, en la cabeza, no cabía, ensuciaba el paraíso que nos explicaban.

17 de febrero de 2019

 

Guillem Martínez. Los domingos. Aula literaria Jesús Delgado Valhondo. Nº 112.

Imagen: V. I. Rossinsky. Tolstói se despide de su hija Alexandra, 1911.

martes, 26 de abril de 2022

Soleá de la pará


 

Trabajando to el día

y a mí me llaman pará

No trabaja la duquesa

Que vive de las demá

 

A mí me llaman pará

Sin dejar de trabajá

No soy ama de ná

 

 

Óscar García Jurado. En Voces del Extremo. Poesía y economía. Coord.: Ángela Orihuela Martín. Amargord, 2021.

Imagen: Lorenzo Viani