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martes, 20 de mayo de 2025

Canto del ausente


 

Dales su muerto, dáselo.

Son legión

los cadáveres lozanos que retozan

sobre los huesos sueltos

de su pájaro menor.

Desconcierto de bosque profundo,

horizonte que tiembla, exigen el santo

del casto dolor sin solución.

 

Dales su muerto, dáselo.

Sólo ausentado será ceniza de eternidad.

 

Hombres con cráneo que nunca miran atrás

lo mastican con violencia de prolija seriedad.

 

 

Joana Casanovas. Climatología extrema. Prólogo: Esther Peñas. Animal sospechoso, 2025.

Imagen: Ai Weiwei. La Commedia Umana, 2021. MUSAC, 2024. Foto: Danielle Cruz.

miércoles, 2 de abril de 2025

Ay de los vencidos


 

Con Conrado Santamaría

 

–¿Oye tu nadie el alto vacío?

 

¿Qué grito gritas?

¿La desgarradura común sin fondo

o tu saturado hueco sin alivio?

 

–¡A mí qué me cuentas! Tanto tiempo

embarrancado en aguas tibias,

y de plenitudes no asoma medio sueño.

 

Vae victis!

 

 

Joana Casanovas. Climatología extrema. Prólogo: Esther Peñas. Animal sospechoso, 2025.

Imagen: Alexéi Titarenko. Begging Woman, Haymarket Square, St. Petersburg, 1999.

sábado, 30 de marzo de 2024

Arañas causa


 

Soñé que decía

dos cosas naturalmente sensatas:

En mi casa

las arañas mueren de viejas,

nadie las molesta. Y yo

no tengo un trabajo, tengo

una causa.

 

 

Joana Casanovas. Poética de las estructuras. Prólogo: Juan Pablo Roa. Animal sospechoso, 2024.

Imagen: Leonid Teréntyevich Chupyátov. Sueño, 1936.

sábado, 10 de febrero de 2024

EN UN LUGAR QUE FRECUENTO


 

En un lugar que frecuento

descarrila una rodilla. Cae

una nuca, obligando a la mirada

a una cruel penitencia. Las lenguas

vomitan sus bocas, puñetazos

de otro mundo

que enloquecen en este. Aquí

los cuerpos se fueron de sus dueños.

De sus voces huyen, afuera

siempre a lo lejos.

 

¿Tiene un caramelito?

Hay en este lugar rostros como mortajas

de reclamos perdidos,

tan hechos al muro inconmovible

en el que impactaron un día,

que toman sus ecos por columpio.

¿Tiene un caramelito? Sí, toma tu caramelito.

Y se lo lleva a la boca y lo escupe

al momento: ¿Tiene un caramelito?

Aquí

lo roto es costumbre

y las costuras mil veces remendadas,

protuberancias de niñez fosilizada.

 

Aquí se pasea mucho, se habla

radialmente

y se escucha en escorzo.

Se sabe que el oro es de un planeta

imaginario. Ya nadie contempla

lo insufrible –esos lodos

se dejaron extramuros–

y las decepciones, o alcanzan

altura de fundamento, o no hay causa

que valga medio llanto.

 

En el lugar que frecuento el desguace de modales es rutina

y todo intercambio de palabras, musgo trepador de quimeras.

 

Al reverso de la congruencia

se llega caído de un abismo, pero ¿se regresa?

Las esperas de lo que nunca llega

lo son todo, también fuera.

 

 

Joana Casanovas. Poética de las estructuras. Prólogo: Juan Pablo Roa. Animal sospechoso, 2024.

Imagen: Kay Sage. The World of Why, 1958.

jueves, 9 de febrero de 2023

Como los higadillos ensangrentados del mundo


 

Leí y releí con placer tu poemario, asombrada de su bello engranaje y coherencia. Has logrado un efecto estético muy poderoso por la contundencia y claridad de sentido, reforzado por la sencillez y brevedad de su estructura. Hay pensamiento labrado a conciencia, con las herramientas que te caracterizan: amor e inteligencia a aquello que habría de hacernos dignas almas del Alma: la pertenencia leal, la honestidad generosa y la denuncia de la carcasa infame del trabajo que constriñe la labor humana y la deshumaniza con ahínco. 

Me hizo recordar ese poema sarcástico FIN DE de la Poética de las Estructuras: "Cada día es el fin del mundo/ de una muerte precaria./ Solo el trabajo es leal:/ Cumple con la precariedad/ eficientemente. /Quiero mi muerte/ con su fin de labor."

De nuevo tu perseverante e incisiva denuncia que grita a las conciencias supuestamente despiertas, alienadas a una apariencia de derechos, entretenidas en picotear migajas edulcoradas, esos emolumentos que nos enfangan más y más hondo en tierra infecunda. Tu voz contra el desbaratamiento de energía, al servicio de un redoblamiento de sumisión que impulsa y perpetúa el macabro sistema. En esta dirección, fabuloso el haiku XXV: Soy tiempo muerto/ ocioso o trabajando,/ siempre de entierro.

En fin, todo eso y más está aquí, expuesto como los higadillos ensangrentados del mundo, como así concluyes con el último haiku, de todas todas mi preferido: Treinta poemas/ labré en campo de sangre/ quedan las piedras. ¡Soberbio! Y soberano, de lo verdaderamente nuestro.

Mi enhorabuena, poeta. Te agradezco mucho que me lo hayas mandado y dedicado.

Curiosamente, ando yo manejando piedras como material de trabajo. Piedras del Cap de Creus, humildes y resistentes. De las que nos sobreviven, sin más voz que su fisicidad incólume, o casi. Los arañazos del tiempo tampoco las despiertan, pero quién sabe; como escribió Roger Caillois “hay piedras que engendran. En el seno de la tierra nacen piedras óseas”. Tal vez ese sea el origen del fémur descarnado con que cierras el libro. Fue verlo y dolerme la pierna. Así de poderoso tu Salario.

Te pongo la imagen de una Mínima Intervención. Y te cuento que un amigo, pastor del Cap de Creus (también -ay- jardinero de segundas residencias) al verlas me dijo que parecían hachas prehistóricas, que en otro tiempo se ponían en los tejados de las masías para esquivar los relámpagos.


Joana Casanovas

Imagen: Joana Casanovas. Mínima Intervención. Pedres.