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jueves, 22 de octubre de 2026

No me resigno


 

Puse pies en la esperanza 

sabiendo que existen cardos, 

tropiezos y levantadas,

que en los mejores jardines 

renacen las hierbas malas. 

 

Sabemos que las utopías 

se alejan al caminar, 

e iluminan los caminos al que busca

un mundo nuevo,

pasan del yo al nosotros, 

a un mundo cooperativo. 

 

Pero se va la esperanza 

y vienen los nubarrones

sin asidero al que asirse 

que me libre del barranco.

Todo se me vuelve turbio,

todo lo cubren los grises,

a todo lo ganan los miedos. 

 

Camino, voy despistado, 

sin buscar ningún destino, 

ni una palmada en el hombro, 

ni la voz de algún amigo. 

Todo se convierte en fin,

se perdieron los principios.

 

Sigo y sigo caminando

perdido en mi soledad

con la niebla que me envuelve.

Se bifurcan los senderos 

en este mar de oquedades,

con dudas por donde andar.

 

Los truenos mueven los montes, 

las nubes vierten sus aguas,

estos elementos juntos 

producen desconfianzas.

 

Entre todos en unión 

han despertado mi ausencia,

me duele el pecho, las sienes, 

y encuentro mi desnudez. 

Aparecen mis ayeres, 

mis compromisos pendientes 

añorando un porvenir, 

un mundo de dignidad. 

 

Cojo el hatillo de antaño 

para gritar a los vientos.

Hay que vencer a la bestia.

No vale resignación. 

No, no me resigno.

 

 

Rufino Hernández. En Voces del Extremo: Poesía y Memoria. Burgos – Gamonal. VV. AA. Coordinación: Amalia García Fuertes y Conrado Santamaría Bastida. Ediciones Cimarrón, 2026.

Imagen: Helios Gómez. Horrores de la guerra. Evacuación, 1937.

viernes, 1 de noviembre de 2019

PON, PON


Pon, pon.

                           
Abrid las ventanas,

que llegan las flores

preñando de olores

tardes y mañanas.


Pon, pon.

Abrid vuestras manos  

al sol que se crece,

al ave que mece

juncos y manzanos.


Pon, pon.

Abrid las pupilas 

a la nueva aurora

que brilla y que dora

a las nuevas perlas.


Pon, pon.

Abrid corazones

a las alegrías

y a las rebeldías

que dan las razones.


Pon, pon.

Abrid vuestras mentes

a la primavera,

al niño que nace

y al que se despierta,

al que sueña un mundo

de puertas abiertas,

al que da su mano 

al hermano ausente,

al que por vivir 

viaja en la patera

de un mundo que muere

a otro que despierta.

           
Pon, pon, pon, pon
          
Abrid…Abrid….Abrid, 

abrid vuestras mentes.





Rufino Hernández. Veredas y regatos. El Perdigón, 2019.

Imagen: David Hockney. Dancers VII, 2014.

jueves, 25 de abril de 2019

SU CESTA


Con su cesta de mimbre,

torrezno y cocido,

con su cesta de mimbre,

botella de vino,

con su cesta de mimbre,

montado en pollino,

con su cesta de mimbre,

cantar y camino,

con su cesta de mimbre,

y solo diez años,

con su cesta de mimbre,

Reales abajo,

con su cesta de mimbre,

comida y merienda,

con su cesta de mimbre,

camino de Vegas,

con su cesta de mimbre,

su padre le espera,

con su cesta de mimbre,

y con su voz reseca.





Rufino Hernández. Veredas y regatos. El Perdigón, 2019.

Imagen: Jean Gaumy. Deleitosa, 1982.

domingo, 3 de febrero de 2019

DE TANTO PODER


De tanto poder 

se murió de frío,

de tanto placer 

se murió de hiel.


No pudo ser.


De tanto comer 

se murió de hambre,

de tanto beber 

se murió de sed.


No pudo ser.


Se murió de frío,

se murió de hiel,

se murió de hambre,

se murió de sed.





Rufino Hernández. Veredas y regatos. El Perdigón, 2019.

Robert Frank. City Fathers -- Hoboken, New Jersey, 1955-56.