Cuando dos se encuentran en la frontera
de la necesidad y la abundancia,
cuando uno ve el rostro del otro diferente
y siente miedo,
cuando uno sabe de dónde es y a qué tierra pertenece
y señala al otro como extranjero sin pertenencia,
cuando uno levanta el espejo de la insignificancia
y no es capaz de ver sus propios ojos, su mirada…
surgen preguntas que es necesario responder
pues en ello nos va la vida.
¿De quién es la perplejidad
y el escalofrío candente de la piel?
¿De quién el agua detenida del insecto
y la fuga del mar?
¿De quién la mañana hendida
por la luz de la esperanza?
¿De quién el fuego de las estrellas
que domina la materia del futuro?
¿De quién el tiempo y sus playas distantes?
¿De quién el horror y la flor del acantilado?
¿De quién las palabras huecas
o la memoria que encierra fuegos y cárceles y cenizas?
¿De quién el hambre de ser,
pájaro en llamas que bebe el agua de la estirpe?
¿Quién tiene inscrita en el alma
la gramática del desierto,
o el abismo de la incomprensión
o el ángel del aniquilamiento
o el cristal que rompe la sombra
o la piedra que nombra los caminos
o el fusil que abate el sueño de los viajeros?
¿Quién reparte las culpas, las bendiciones,
el juego enmarañado, las cartas desoladas,
los alientos de veneno?
He aquí un frente de guerra:
la infección de las identidades,
la gangrena del alma sin salida,
la mente que se afina en la sospecha?
¿Quién acrecentará la ternura que cierra las heridas
y la compasión que los eleve del fango fanático?
Son cuestiones de pobreza y esclavitud.
Los ricos no emigran, cambian de residencia.
Alfredo Gavín Agustí. En Inventário das travessias. VV. AA. Coordinadores: Pedro Miguel Salvado, António Lourenço Marques, Moana Soto, Stefania di Leo y Carlos Serrano. Ed. Labirinto, 2023.
Imagen: EP. Frontera en Ceuta.
