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sábado, 1 de marzo de 2025

INICIACIÓN


 

Hace años defendí a un muchacho inseguro y muy frágil, acusado de un crimen preterintencional. Era un basurero. Impaciente, en su situación de prisión, una mañana que le visitaba me dijo: Qué ganas tengo de que me saque usted en libertad, para volver a la basura.

Aquel día comprendí el abismo que existe entre la realidad y la poesía, entre las metáforas dolorosas y el maravilloso sentido de lo mágico; y también entendí que la poesía duele. Y, como quien escapa por un laberinto de fortuna, huí y me refugié en el otro.

 

Rafael Pérez Estrada. El levitador y su vértigo, 1999. En La palabra destino. Antología. Prólogo, selección y edición: Juan Carlos Mestre y Miguel Ángel Muñoz Sanjuan. Hiperión, 2001.

Imagen: Gordon Parks

domingo, 16 de febrero de 2025

SIMIO DISCONFORME

El paraíso perdido, dice Cecil Manning, está en la imaginación angustiada de algunos monos amazónicos que lloran día y noche la desgracia de llegar alguna vez –en la imparable declinación de las especies– a ser homínidos. Las señas maliciosas y torpes que se intercambian en ciertas peleas parecen referirse a la condición de hombre. Muchos de estos simios se niegan a reproducirse, languideciendo en una apática sucesión de amaneceres y ocasos a los que son indiferentes, en tanto otros observan cuidadosos a sus crías, a las que dan muerte al primer destello de inteligencia.

 

Rafael Pérez Estrada. Jardín del Unicornio, 1989. En La palabra destino. Antología. Prólogo, selección y edición: Juan Carlos Mestre y Miguel Ángel Muñoz Sanjuan. Hiperión, 2001.

Imagen: Masao Yamamoto. Nakazora #1254, 2005.
 

miércoles, 12 de febrero de 2025

ELEGÍA


 

I

California,

el Estado de California ama el gas:

un sobrio espectáculo,

una fina y agria lluvia de gas

como el rastro de una tarde amarilla.

Un público selecto

y la sombra del reo:

un lujo intransferible,

una suerte.

También el Alcaide,

un médico,

el Delegado del Gobernador,

del Gobernador de California,

un clérigo, a ser posible metodista,

un par de pantalones,

un cepillo de ropa,

corbatas variadas

(la azul pavo real como una camelia

pronta ya a florecer),

seis camisas de seda,

especialmente la más suave,

la que compré en Florida,

importada de Italia

(pura setta)

con un elefantito de oro

sobre el corazón;

Gilletes,

calcetines de hilo,

un pijama,

un par de zapatillas,

ropa fresca interior,

muy blanca

y tres mudas,

zapatos,

la Visa, American Express,

Borges para el insomnio,

orfidal,

antialérgicos.

Viajar con la TWA es siempre

un lujo de verano.

 

II

Lilas y crisantemos

(la flor del Japón en otoño).

Matar a un inocente es un placer

que no siempre nos brinda la Justicia.

Hacemos lo imposible

para no equivocarnos.

 

 

Rafael Pérez Estrada. La noche nos persigue, 1992. En La palabra destino. Antología. Prólogo, selección y edición: Juan Carlos Mestre y Miguel Ángel Muñoz Sanjuan. Hiperión, 2001.

Imagen: Kirn Vintage Stock/Corbis. Illinois, c. 1938.

miércoles, 22 de enero de 2025

[El prevaricador ...]


 

El prevaricador engarza ojos de oro a la justicia ciega.

 

Rafael Pérez Estrada. Crónica de la lluvia. Edición de José Ángel Cilleruelo. Edhasa, 2003.

Imagen: Honoré Daumier. Les trois juges, s/d.

martes, 27 de febrero de 2024

[Dijo el Obispo:]


 

Dijo el Obispo: Oh, con cuánta humildad llevo el lujo que la Iglesia me impone. Y mirando su amatista vio la sencillez de una estrella reflejándose en el dedo, y se sintió también él precioso.

 

Rafael Pérez Estrada. Crónica de la lluvia. Edición de José Ángel Cilleruelo. Edhasa, 2003.

Imagen: Cardenal Cañizares