no
habrá jefe, portavoces ni veleta
A los jefes, portavoces,
magistrados
de los tiempos de Isaías
decretaron la muerte.
¡Qué harán entonces cuando
los bárbaros
asalten los cielos!
Todo lo material valdrá
menos
que un puñado de tierra.
Moriré cortado al medio
por los dientes de la sierra
y de los jefes
la ceguera se verá
recompensada
por el celo de la rueda.
No habrá juicio ni condena.
Del propio suelo firme
una consolación sin
contratiempos
belleza interna de ayer
y vacíos que reducen el
exilio a una nota
fuerte de ardida estopa,
pedernal
frotado en chispas de
justicia.
Sucederá en los días por
venir
cuando seamos hombres
(libres de hablar y de
callar
libres para vivir y morir).
De lo demás habrá que
hablar.
Carlos León Liquete. Es entusiasmo. Páramo, 2022.
Imagen: Marc Chagall. Isaías, 1956.