lunes, 26 de marzo de 2018

INFORME


Se han estudiado todos los datos del problema.

Se han hecho mil diez fotos. Se han tomado medidas

del lugar del suceso y cuanto le rodea.

Se han aplicado al reo las técnicas modernas

sin peligro de vida, con médica asistencia.

Después, previo el permiso, se ha machacado el cráneo,

pues algo debe haber que sigue allí secreto.

No se ha encontrado nada que valiera la pena

para hacer racional el supuesto misterio

aunque se ha recurrido a lo pluscuamperfecto.

Pero no hay criminal que no acabe gritando.

Vamos a examinar a su madre y sus hijos

de un modo humanitario aséptico-anéstesico.

Se trata de estudiar, porque es fundamental,

cómo pueden surgir monstruos tan disconformes

como este que estudiamos, no del todo anormal.

Hay que estudiar a fondo a su madre, y salvar

si es posible a sus hijos, operando en directo

esos tiernos cerebros, quizás aún corregibles.

Es una gran empresa super-occidental

que ejercemos en nombre de la Humanidad.





Gabriel Celaya. Cantos iberos, 1955.

Imagen: Gottfried Helnwein

domingo, 25 de marzo de 2018

He visto


Policías. Soldados.

Camiones y camiones. O a caballo.

O a pie. Juntos, armados.


Veo tu rostro inquieto, ciudad querida,

y en todos lados, miedo.

Planta voraz, trepándose a las casas,

subiendo las paredes,

devorando, creciendo.


Si te arrancan del sueño

puesto delante de una luz-cuchillo:

¿Qué has de sentir? ¿Te taparás los ojos?

¿Sabrás quedarte y resistir?

Prepárate.

El día duro ya está amaneciendo.





Circe Maia. El puente, 1970.

Imagen: Michael Ackerman

viernes, 23 de marzo de 2018

A tenebris lux



La noche,

su justicia sedienta, su alarido

tenaz y su combate,

tierna escarcha de luz,

me cala hasta los huesos y me enciende

como una antorcha de rocío

en las tinieblas,

fosforescencia en pugna, carne al rojo

de amor a la procura

de un suelo más humano, más

jugoso y veraz, donde,

si alguna vez me extingo, siga

mi ceniza por siempre

brillando, rezumando

en paz y fecundando, callada,

satisfecha su sed,

una materia nueva diamantina.





Conrado Santamaría. La noche ardida. Ruleta Rusa, 2017.

Imagen: Angela Bacon-Kidwell. Until the Veil was Torn, 2014.


jueves, 22 de marzo de 2018

PACHAMAMA


Me duele la cabeza horrores, me mata

el bajo vientre socavado,

cada alambrada, esta esclerosis

múltiple de cemento,

de la punta a las raíces, la foresta

que se me cae, de espanto,

cada pista una costura,

cada exfoliante

bosquicidios.


Me quema

tanta ceguera,

tanta basura,

los ríos

que ya no

ríen,

ácida

de lluvia,

color de humo,

más amarga mi Mar…


Y que falten poetas para quejarme.





Gloria Cabrera. Los cantos del desencanto.  Letrame, 2017.

Imagen: Angela Bacon-Kidwell. Be Still They Will Rise, 2014-2015