martes, 26 de mayo de 2020

TESTIMONIO


Quiero dejar escrito

lo que pasa.


Voy al balcón: asomo

la cabeza.


Veo crespones; lanzas

que rodean


el ataúd que encierra

la alegría.


Suena un clarín y se alza

la bandera.


Se oye una vocecita

ridícula.


Después un gran silencio:

sólo un niño


llora. Son las exequias

de la libertad.




José Agustín Goytisolo. Claridad (1961-1998). En Poesía completa. Ed. Lumen, 2009.

Imagen: Pedro Luis Raota

lunes, 25 de mayo de 2020

[Vamos pero mal, mal,]


Vamos pero mal, mal,

mal.

O te pones en tu sitio o no hay cacahuetes.

Ahora estoy ya de puntillas

todo el día.

Menuda mierda nos han dejado a la entrada de casa.




Conrado Santamaría. Lóbiter (Archivo de crisis). Amargord, 2019.

Imagen: Isaac Cordal. Políticos discutiendo sobre el cambio climático, Berlín.

domingo, 24 de mayo de 2020

¿Y bien? ¿Te sana el metaloide pálido?...


¿Y bien? ¿Te sana el metaloide pálido?

¿Los metaloides incendiarios, cívicos,

inclinados al río atroz del polvo?


Esclavo, es ya la hora circular

en que en las dos aurículas se forman

anillos guturales, corredizos, cuaternarios.


Señor esclavo, en la mañana mágica

se ve, por fin,

el busto de tu trémulo ronquido,

vense tus sufrimientos a caballo,

para el órgano bueno, el de tres asas,

hojeo, mes por mes, tu monocorde cabellera,

tu suegra llora

haciendo huesecillos de sus dedos,

se inclina tu alma con pasión a verte

y tu sien, un momento, marca el paso.


Y la gallina pone su infinito, uno por uno;

sale la tierra hermosa de las humeantes sílabas,

te retratas de pie junto a tu hermano,

truena el color oscuro bajo el lecho

y corren y entrechócanse los pulpos.


Señor esclavo ¿y bien?

¿Los metaloides obran en tu angustia?





César Vallejo. Poemas humanos. Obra poética completa. Alianza, 1994.

Imagen: Pierre Bonnard. Último autorretrato, 1945.

sábado, 23 de mayo de 2020

ESBIRROS


El hombre que cada noche duerme en el portal, hoy lo he sabido, no es más que un contratado del ayuntamiento. Rodeado de cartones, de un escobón, de un carrito construido a base de despojos y apestando como una bodega, ese tipo no es más que un maldito contratado gracias a las oscuras ordenanzas municipales. ¿Merezco algo así? ¿Por qué nos trata como a imbéciles el ayuntamiento? ¿Creían que no me iba a acabar enterando? Todo, todo encaja. A mí no me la dan. Puedo parecer estúpido, pero a mí no me la dan. El ayuntamiento contrata a esos tipos para que sepamos qué es lo que nos ocurriría de no levantarnos cuando es todavía de noche, de no coger el metro cada mañana y de no volver ya oscurecido al lugar donde nos está esperando el hombre que apesta como una bodega, fiel esbirro, ya digo, del ayuntamiento. Entonces, sorteamos como podemos al tipejo, esperamos el ascensor, llegamos derrumbados a casa, besamos a la niña que está haciendo los deberes en su cuarto, ponemos el despertador a las seis y media y comenzamos a soñar con el adosado ese de la zona residencial, donde no dejan entrar a nadie, y mucho menos a los esbirros del ayuntamiento.



Manuel Moya. En Aquel agosto de nuestras vidas y 100 balas de plata clandestinas (Antología-homenaje al Planeta Clandestino. Introducción y selección: Ignacio Escuín Borao. ediciones del 4 de agosto, 2012.

Imagen: Lee Jeffries

viernes, 22 de mayo de 2020

NUESTRA HUELLA


Atrás dejamos huellas

de nuestra vida insostenible

carbono

belleza

vertederos

versos

páramos





Daniel Macías. Neuroguerrilla. Germanía, 2012.

Imagen: Autoría no identificada