jueves, 24 de marzo de 2022

[2 Terminos estrecharon, y ganado robaron, y apacentaron.]


 

   Porque dice, cosa notoria es, que hay tiranos que se enseñorean con injuria de todos, y pasan descansadamente su vida, y sabemos, dice, de algunos que estrecharon los terminos agenos, esto es, que se entraron en las heredades no suyas, y que por extender sus posesiones, estrecharon las de sus vecinos injustamente. Que es como natural à los ricos injustos ir poco à poco comiendo las heredades de los pobres que alindan con las suyas, mudandoles los mojones y terminos. Y dice: sabemos tambien, ò de esos mismos, ò de otros, que robaron rebaño, y apacentaron, esto es, que roban las haciendas agenas, y las apacientan por suyas, y que del ganado que sus vecinos criaron hacen ellos su rebaño y ganado. Y dice roban y apacientan, para significación de mayor y mas desvergonzada injusticia. Porque robar el ganado ageno, para en ascondido servirse dél y comerle, puede ser necesidad y tener alguna disculpa; mas robarle para apacentarle, esto es, despojar à mi vecino, para traher yo mas copioso rebaño, y hacerme rico en público con los despojos del otro es romper con todos los respectos de verguenza y de ley. Y es conforme à esto lo que luego se sigue:

3 Asno de huerfanos llevaron, y prendaron buey de viuda.

   Porque es de ordinario en éstos que crecen y se hacen grandes con injuria de otros usar de ser mas injustos con los que havian de ser mas piadosos, y repartir ellos la suya, oprimiendo y agravando siempre à los que menos pueden, quales son las viudas y huerfanos. Y ansi añade:

4 Desbarataron el camino de los pobres, oprimieron à los humildes de la tierra,

esto es, à los que havian de favorecer oprimieron, y à los que havian de proveer despojaron.

 

Fray Luis de León. Exposición del Libro de Job. Edición Biblioteca Personal. Jorge Luis Borges. Hyspamerica, 1985.

Imagen: Suleiman Mansour. Cosecha, 2016.

miércoles, 23 de marzo de 2022

Señora Haidar las fotos no son para usted [Sobre nuestra frágil memoria]


 

Señora Haidar recuerda usted al hombre del pantalón negro

Y de las bolsas blancas… (fue allá en la lejana Katai: cerca de Tiananmen

la puerta del cielo…)

 

Se mantuvo firme contra los gigantes blindados de hierro…

De pie (frágil e imponente: a un tiempo…) Los desafió en eterno instante

De minutos eternos

 

                   (fue emocionante: dijeron todos…)

 

Quién se acuerda ya de él: me dirá usted… (y con toda la razón: pues son tantos los desarrapados

                   del mundo que llevan bolsas blancas...)

 

La moneda del pueblo manda (pero no los pueblos: me dirá usted

                   con toda razón una vez más…) Y los gigantes blindados de hierro

Finalmente pasaron (esos siete emocionantes minutos eternos

                   también pasaron…)

 

No lo recordará tampoco quizás: pero decenas de artistas

Clamaron

Y lastimosearon cansinamente a la audiencia y a los gobiernos…

 

Si aquel hombre –frágil e imponente– era vencido

La esperanza acabaría con él… (eso dijeron: mientras se hacían fotografías

a su costa

                   y añadían todas esas memeces

                   que los artistas –y los premios Nobel– añaden

                   cuando quieren hacerse una foto…)

 

Señora Haidar su pueblo y usted ya han sido vencidos

Hace tiempo… (los artistas y los premios Nobel ya se hicieron fotos

entonces: como ahora

y lastimosamente: como ahora también…) Usted volverá o morirá

No importa…

 

Tal vez haya vuelto ya…

 

Y los artistas –y los premios Nobel– se harán aún algunas fotos más…

 

Hasta el siguiente hombre con bolsas blancas

O la siguiente mujer con velo

Y continuarán pordioseando esperanza (o salarios dignos: les da igual…)

 

A usted le espera el olvido: lo sabe (como al hombre de las bolsas blancas

                        de la lejana Katai

                        allí plantado

                        frente a los gigantes blindados de hierro: quién lo recuerda ya…)

 

Los artistas –y los premios Nobel– seguirán haciéndose fotos

Y pordioseando esperanza (y salarios dignos) O escribiendo poemas

Y canciones…

 

Mientras su pueblo y usted han sido ya vencidos (como los trabajadores

                        que se han olvidado de que no hay salario digno

                        que pague sus vidas

                        y las vidas de los que les precedieron a la rueda del molino

                        que la tritura a usted

                        por cierto

                        señora Haidar

                        y a su pueblo

                        y que fabrica todos los gigantes blindados de hierro…)

 

No se haga ilusiones las fotos no son para usted…

 

La habremos olvidado pronto: como al hombre de las bolsas blancas

Usted y su pueblo sólo son nuestro próximo olvido…

 

Como Tinduf (o como los niños mascota de los veranos

                        en nuestras piscinas…)

 

 

* Este poema fue publicado en la web «Manual de Lecturas Rápidas para la Supervivencia», MLRS, el 18 de diciembre de 2009. Y también en los blogs personales de David González y Antonio Martínez i Ferrer.

 

Matías Escalera Cordero. Recortes de un corazón herido por la esperanza. Huerga & Fierro, 2019.

Imagen: Moulud Yeslem. Las huellas.

martes, 22 de marzo de 2022

Terroristas


 

                                                                                                  T

                                                                                               E

                                                                                             R

                                                                                           R

                                                                                      O

                                                                                  R

                                                                              I

                                                                           S

                                                                       T

                                                                     A

                                                                   S

ellos,

ellas,

ellos y ellas,

quienes se lucran a la nuca,

 

quienes comercian a punta de mercado,

 

quienes compran a bocajarro y venden a quemarropa,

 

quienes fabrican beneficios a base de amonal y metralla,

 

quienes colocan intereses explosivos escondidos en un contrato,

 

quienes detonan inversiones con una llamada de teléfono móvil,

 

quienes reivindican el atentado exigiendo un balance positivo,

 

quienes leen sus resultados ocultos detrás de una corbata,

 

quienes tienen las manos manchadas de dinero,

 

quienes están perpetrando

este mundo.

 

 

Iván Rafael. Monótonos golpes de Estado. Amargord, 2015.

Imagen: David Plunkert

domingo, 20 de marzo de 2022

TONTO ÚTIL


 

Siempre señalando a tanto

tonto útil

sin darme cuenta de que yo también lo era.

Lo he sido cada

vez que he agitado las manos sobre mi cabeza

en señal de aplauso y aprobación

y lo he sido

cada vez que he recorrido

las calles gritando

sí se puede

no nos representan

no hay pan para tanto chorizo

o cualquiera de aquellos eslóganes

que creí espontáneos

arrebatadores

pero estaban diseñados con la máquina

de consignas

al igual que cuando repartían

rotuladores

para escribir

la revolución no será televisada

mientras

redactaban los guiones de las

tertulias, los programas, las entrevistas

tan vistas

y lo he sido al creer en

la espontaneidad de la algarada

sin ver que todo era

un experimento de académicos

empoderados

y

de mueca torcida

he sido un tonto útil

como otros miles y miles

hoy

lo tengo claro

al redactar una lista de candidatos

a no sé qué

y confirmar mis sospechas

de forma demoledora

en esto también

todo estaba atado

y

bien

a

t

a

d

o.

 

 

Felipe Zapico. En Voces del Extremo. Poesía y antidisturbios. Amargord, 2015.

Imagen: Barbara Kruger. No.