domingo, 2 de agosto de 2026

[Una tortuga centenaria tarda]


 

Una tortuga centenaria tarda

varios años en atravesar

el océano. En tierra cría

los líquenes más hermosos

en su caparazón.

En los barrios

en cuesta ahora hay ascensores

urbanos. La tortuga en su siesta

de siglos reza despacio al dios

que tendrá que esperar, porque

el mundo es un lugar de horror

y devastación y la historia

es incapaz de describirlo

con clemencia.

El ascensor

sirve de dormitorio a un hombre joven

―deja sus zapatos fuera de la cabina―

aún de noche pasan los transeúntes,

un insecto recorre mi manga

para recordarme que la pequeñez

no es inexistencia, antes al contrario.

 

La tortuga añosa trae consigo el eco

de los muertos míos ―la nieve

en el pinsapo, las cuestas que oscurecen

el recuerdo al niño. ¿Es aquí dónde

el ángel dice que la muerte es mía

y que dios debe esperar, porque el tiempo

ya no es suyo, es de las entidades

financieras, o de una tortuga marina?

 

[con Antonio Orihuela]

 

 

Pablo Müller. En Voces del Extremo: Poesía y Memoria. Burgos – Gamonal. VV. AA. Coordinación: Amalia García Fuertes y Conrado Santamaría Bastida. Ediciones Cimarrón, 2026.

Imagen: Sebastião Salgado. Tortuga gigante, Galápagos, Ecuador, 2004.

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