La historia de su ayer es otra historia:
un tren en otra tierra,
una falda que cubre las rodillas,
un rosario con cuentas a la vista.
Y un aula en una calle transitada,
una cárcel escrita en la pizarra,
otra muerte a deshoras…
También fue un plato triste
en una pared hecha a la medida
del miedo,
un monte donde el eco vigilaba
a punta de escopeta,
un frente impuesto…
Una última palabra
a tres pasos de una pared sangrienta,
una verdad hacinada en el silencio
porque en boca cerrada no entran moscas…
Lourdes Cacho. En Voces
del Extremo. Poesía antidisturbios. VVAA. Amargord, 2015.
Imagen: Russell Lee. Manos de una granjera, ca. 1936.
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