miércoles, 6 de junio de 2018

Ardimos juntas


Nos quemaron por miedo a nuestros ojos,

a la Verdad punzante que trepaba

por muslos, senos, vientres y caderas.

Ardimos juntas,

de todo padre huérfanas,

aullando de libertad  a plena luna.

Y ni en el último instante,

cuando un dolor atroz

nos quemaba las sienes,

dudamos del poder de nuestras bocas.

Fuimos brujas.

Engendramos los verbos insurgentes

y bailamos sin música ni oídos.

Removimos mejunjes que podían

devolvernos la voz, los pies, las alas.

Y ellos,

postrados ante sus cruces milenarias,

temblaron.

Vestidos con sus túnicas de jueces,

temblaron.

Subidos a sus púlpitos de mármol,

temblaron.

Sobre nuestros cuerpos desnudos,

al forzarnos,

temblaron.

El miedo, que rompe todo cuanto encuentra,

atravesó sus huesos

duros como rocas

y no cedió hasta que fuimos ceniza,

polvo, ascua.


Fuimos brujas. Amantes. Compañeras.

Y ardimos juntas, mientras ellos temblaban.





Olalla Castro. La vida en los ramajes. Devenir, 2013. En Qué será ser tú. Antología de poesía por la igualdad. Ana Pérez Cañamares y María Ángeles Maeso (antólogas). Universidad de Sevilla, 2018.

Imagen: Odd Nerdrum. Ménades, 2014.

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