jueves, 10 de agosto de 2023

Revistas


 

A veces este trabajo no me da para más

La carretera, el sinsueño

la rabia de mi culpabilidad con el terrorismo laboral

los parkings que parecen campos de concentración

con sus letrinas llenas de mierda

cansado de mi propio servilismo

borracho de vergüenza

Por eso este trabajo

a veces no me da para más

que para fijarme en pequeñas cosas que están ahí

como si nada o como si todo

Las revistas expuestas en las estanterías de las gasolineras

de todo tipo y color

hasta de izquierdas y derechas

pero en su feliz mayoría:

revistas de moda

chismes sensacionalistas

jardinería

deportes

motor

belleza

sexo

amor

Eso es todo lo que queda escrito

de una sociedad que se gusta

contra todo pronóstico

 

¿Será que nos ha pasado un huracán por encima

o será que todos nosotros somos el huracán?

 

 

Cristian Esteban. Antipoemas. Crecida, 2023.

Imagen: Ashley Bickerton. Autorretrato atormentado, 1988.

miércoles, 9 de agosto de 2023

[Pensaba en su hijo.]


 

            Pensaba en su hijo. ¿Iba a tener que ser también toda su vida un esclavo y una bestia de carga?

            Sería mejor que el chico se muriera ahora mismo.

            Mientras Owen pensaba en el futuro de su hijo brotó en él un sentimiento de odio y de ira contra la mayoría de sus compañeros.

            Ellos eran el enemigo. Aquellos que no sólo se sometían dócilmente como el ganado al estado de cosas existente, sino que lo defendían y se oponían y mofaban de toda insinuación de modificarlo.

            Ellos eran los auténticos opresores; los hombres que hablaban de sí mismos diciendo «quienes son como nosotros», que, después de haber vivido en la pobreza y en la degradación durante toda su vida, consideraban que lo que había estado suficientemente bien para ellos estaba igual de bien para los hijos de cuya existencia habían sido causantes ellos mismos.

            Los detestaba y los despreciaba porque contemplaban con toda tranquilidad que sus hijos estaban condenados de por vida al trabajo duro y a la pobreza y se negaban deliberadamente a realizar esfuerzo alguno para conseguirles unas condiciones mejores de las que ellos habían sufrido.

            Era porque a ellos les daba igual el destino de sus hijos por lo que él sería incapaz de conseguir una vida humana y natural para el suyo. Era su apatía o su oposición activa lo que volvía imposible implantar un sistema social mejor en el cual se honrara y recompensara a aquellos que realizaban su justa aportación al trabajo del mundo. En lugar de contribuir a conseguirlo, se humillaban y se postraban ante sus opresores, y obligaban y enseñaban a sus hijos a imitarlos. Ellos eran las personas realmente responsables del mantenimiento del sistema actual.

            Owen se reía con amargura para sus adentros. ¡Qué sistema más cómico!

            Se despreciaba y sometía a toda indignidad imaginable a quienes trabajaban. Se les arrebataba casi todo lo que producían para que lo disfrutaran las personas que no hacían nada. Y luego los trabajadores se postraban y hacían reverencias ante quienes les habían robado los frutos de su trabajo y les agradecían puerilmente que no les hubieran dejado casi nada.

            No era raro que los ricos los despreciaran y que los consideraran una basura. Eran despreciables. Eran basura. Lo reconocían y se enorgullecían.

 

 

Robert Tressell. The Ragged-Trousered Philanthropists, 1914. Los filántropos en harapos. Traducción: Ricardo García Pérez. Capitan Swing, 2014.

Imagen: Robert Tressell. c. 1908.

martes, 8 de agosto de 2023

[has de creer en la violencia]


 

«No me pidas que sea

pacífica; nunca lo seré

mientras esté delante de

monstruos»

Luisa Toledo, madre de Eduardo,

Rafael y Pablo, víctimas

de la dictadura de Pinochet.

 

 

has de creer en la violencia

¿qué puedes perder?

            la comodidad de plástico

            el sistema digestivo ultraprocesado

            la somnolencia en máscaras antigás

            el tercer grado sobre ruedas

            las negras venas abiertas de la tierra

            las huellas perennes de asfalto

            las tóxicas estrellas artificiales

            el truco de trilero vitrocerámico

            la embolia planetaria en 4´8 terabytes

            la rutina de engaño nadando en plástico

            la vida que flota en heces prefabricadas

has de creer en la violencia

            violencia contra el encanto subliminal del despertador

                             contra la fe inquebrantable sin comisiones de apertura

                                         la imbecilidad de oportunidades

                             contra el fetiche de las cadenas pintadas de oro

            violencia contra la somnolencia entre cojines mercantiles

has de creer en la violencia

¿qué puedes perder?

                                       más

                                       se perdió

                                       en

                                       la

                                       paz

 

 

José Ferreras. Inédito.

Imagen: Gottfried Helnwein. Shnsucht 4, 1997.