domingo, 30 de julio de 2017

Curupira



Con un pie mirando adelante y el otro para atrás, el Curupira camina por la selva,

cuidando los animales y haciéndoles trenzas a las palmeras jovencitas.


Los cazadores le regalan tabacos al Curupira para que les diga sus secretos.


El Curupira se fuma los tabacos y del humo

se forman los caminos donde aparecen animales, árboles y frutas.


Pero los hombres no deben llevarse todos los animales, árboles y frutas.


El Curupira podría soplar el humo para que desaparezcan los animales, árboles y frutas.

Puede soplar todo su humo para que desaparezcan los caminos.


También podría decirles a los animales sus secretos para cazar a los hombres.





Juan Carlos Galeano. Amazonia, 2003. En El consumo de lo que somos. Muestra de poesía ecológica hispánica contemporánea. (Ed. Steven F. White). Amargord, 2014.

Imagen: Sebastiâo Salgado, 2004.

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